El resultado del referéndum celebrado en Croacia para ratificar su entrada en la Unión Europea ha sido superior a lo que vaticinaban las encuestas. El 67% de los croatas está a favor y el 32,6, en contra. Los líderes de las instituciones europeas han celebrado el resultado que, dicen, abre nuevas oportunidades para el país y es una clara señal para toda la región de los Balcanes.
Los croatas van este domingo a las urnas para pronunciarse sobre el tratado de adhesión a la Unión Europea firmado el pasado el pasado diciembre. Las dudas sobre la entrada en una Europa en crisis han aumentado en los últimos meses, aunque las encuestas dan hasta un 60% de síes que cambiarán la historia de un país que aún está superando las heridas de la guerra de Yugoslavia.
Paulo Portas, jefe de la diplomacia lusa, ha manifestado su apoyo a Serbia para que ésta se convierta en uno de los candidatos oficiales a entrar en la UE próximamente. Portas ha destacado las buenas relaciones entre Portugal y Serbia y ha animado al país balcánico a superar su polémica con Kosovo, como pide la Comisión Europea y Alemania.
Serbios, croatas y musulmanes de Bosnia-Herzegovina han llegado a un acuerdo para formar gobierno, 15 meses después de las elecciones. La inestabilidad política del país es el principal obstáculo para formalizar su candidatura a la UE. Ahora Bruselas pide reformas legislativas que aproximen al país a la normativa europea.
Se frustran de momento las expectativas serbias para convertirse formalmente en país candidato a la adhesión a la UE. El mismo día en que los 27 firmaban la incorporación de Croacia al club europeo, enviaban a Belgrado el mensaje de que además de palabras, quieren hechos. La relación de Serbia con su antigua provincia, hoy independiente, Kosovo, sigue siendo el gran obstáculo. Su candidatura queda en lista de espera hasta marzo de 2012.
Ha sido un largo camino, repleto de exigencias imprescindibles para la UE. Croacia confirma hoy su incorporación al conglomerado europeo como país número 28 y lo hacen en el momento más convulso. El 1 de julio de 2013, los croatas entrarán a formar parte de la Unión. Culminan así un recorrido de ocho años en busca de su homologación política, económica y social con Europa.
Bruselas ha propuesto que se reconozca a Serbia el estatus de país candidato al ingreso en la UE y que se abran las negociaciones de adhesión con Montenegro. El informe presentado por la Comisión Europea reconoce progresos en el acercamiento a Europa en los países de los Balcanes Occidentales, pero vuelve a dar el frenazo a Turquía, donde no se aprecian avances políticos ni sociales.
El gobierno turno ha anunciado que está dispuesto a abrir una seria crisis con la Unión Europea, si Chipre asume, como está previsto, la presidencia rotatoria en julio de 2012. La división de la isla es uno de los grandes obstáculos para allanar la entrada de Turquía en el club europeo. A eso se suma ahora un problema más concreto: la exploración de las aguas chipriotas en busca de gas, que Ankara considera una provocación.
Los enemigos irreconciliables firman acuerdos bajo los auspicios de la UE. Serbia reconoce ya los documentos de identidad de los kosovares en las fronteras y los títulos educativos expedidos en su antigua provincia. Es un pequeño avance en las relaciones de ambos países que lleva añadida la coletilla de que Serbia nunca reconocerá la independencia unilateral decidida por Kosovo hace tres años. La UE celebra que se abra el diálogo y augura próximos acuerdos.
La nueva Constitución islandesa será producto de un ejercicio de democracia verdaderamente participativa. Una asamblea constituyente formada por ciudadanos comunes elabora los artículos que se cuelgan en las redes sociales, para que cualquiera pueda respaldar, rechazar, enmendar o comentar las propuestas, antes de su redacción final que será sometida a referéndum.
El Partido Justicia y Desarrollo (AKP), ahora en el poder en Turquía, ha conseguido la mayoría absoluta en las elecciones celebradas este domingo. Un triunfo indiscutible del primer ministro Recep Tayyip Erdogan que, sin embargo, es insuficiente para cumplir su pretensión de elaborar un nuevo texto constitucional a su medida, que ahora tendrá que pactar. El futuro ingreso de Turquía en la UE no ha sido argumento de debate en la campaña electoral.
La Comisión Europea ha propuesto cerrar los últimos capítulos de las negociaciones para la adhesión de Croacia a la UE y que el país balcánico se convierta en miembro de pleno derecho el 1 de julio de 2013. Pero la ampliación europea es ahora un asunto espinoso. Ni hay unanimidad entre los 27 gobiernos europeos para aceptar nuevos socios ni entre los propios croatas, que deben aprobar en referéndum su ingreso en el club europeo.
Por Sergio Delgado
Tras Slobodan Milosevic y Radoban Karadzic, a Serbia le faltaba un tercer gran sanguinario por capturar y saldar así una de las deudas a cumplir con la UE para optar a formar parte del conglomerado europeo. El presidente serbio ha confirmado la captura del exjefe del Ejército serbio en la Guerra de Bosnia, Ratko Mladic, al que se le acusa de la matanza de unos 8.000 varones musulmanes en Srebrenica.
El viaje que esta semana ha realizado el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, a Serbia y Kosovo ha dejado clara la posición de Bruselas ante la futura candidatura de ambos países para ser miembros de la UE. El apoyo europeo continuará, pero sin reformas y normalización de relaciones entre ambos, no habrá posibilidad de ingreso. «Queda mucho por hacer».
La FIFA y la UEFA han suspendido a la Federación de fútbol de Bosnia-Herzegovina y su selección corre peligro de verse expulsada de la Eurocopa. El motivo es que la división étnica del país entre bosnios, serbios y croatas se refleja también en la dirección de su fútbol y eso no lo admiten los organismos internacionales que exigen un presidente fijo. La decisión no tiene sólo implicaciones deportivas, también políticas.
Las últimas estadísticas del Gallup Balkan Monitor sobre la percepción de la situación política, económica y social en las sociedades balcánicas reflejan cierta desilusión. El desempleo, la corrupción y la crisis económica mal gestionada por los gobiernos locales son motivos de preocupación. Aunque un futuro en la UE se ve lejano y el apoyo hacía la integración europea ha descendido, este objetivo sigue siendo el deseo de una mayoría de la población.
Diez periodistas y escritores han sido detenidos en Turquía en el curso de las investigaciones de un complot para un golpe de Estado.
Dos semanas antes fueron encarcelados otros tres periodistas acusados de tener lazos con un grupo ultranacionalista turco conocido como Ergenekon, sospechoso de haber conspirado para derribar al Gobierno. En Turquía hay unos 50 periodistas encarcelados.
El último informe de la Comisión Europea sobre las negociaciones para la adhesión de Croacia no es el que cabía esperar ante un Estado que aspira a formar parte de la UE durante este semestre. Bruselas pide que se redoblen esfuerzos en la reforma de la Justicia, la lucha contra la corrupción, los juicios por crímenes de guerra y la vuelta de los refugiados.
Seis años después de su independencia de Serbia, la pequeña república balcánica de Montenegro ya tiene la condición oficial de candidato a la adhesión a la UE. El Consejo Europeo ha aceptado la recomendación que la Comisión hizo en ese sentido.
El presidente de Montenegro, Filip Vujanovic, ha declarado que la obtención de ese estatus será el impulso definitivo para acelerar las reformas que le exige la UE, sobre todo, la lucha contra la corrupción, las mejoras en la administración de justicia y el respeto a las minorías.
La Comisión europea ha confirmado que las negociaciones para la adhesión de Croacia a la UE están en su fase final y todo hace indicar que en un par de años será el socio número 28 de la Unión, a pesar de que se mantienen las denuncias de corrupción, la discriminación de las minorías y su cuestionada colaboración con el Tribunal Penal para la Antigua Yugoslavia.
Bruselas ha presentado su informe anual sobre los candidatos y los aspirantes a la integración y vuelve a suspender a Turquía. La Comisión exige que aplique las reformas constitucionales aprobadas, critica la falta de derechos fundamentales y no ve avances en el asunto de Chipre.
En política, a veces, los gestos tienen tanto valor como los hechos y el que se ha vivido en la ciudad croata de Vukovar vale tanto como dar un gran paso en la integración europea de Serbia.
El presidente serbio, Boris Tadic, ha visitado la ciudad asediada durante la guerra que enfrentó a los dos países, para pedir perdón e intentar pasar una página negra de la historia de los Balcanes. Si se cumple lo previsto, Serbia y Croacia serán socios de la UE en un futuro próximo.
El primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan, se ha quejado abiertamente de los obstáculos que algunos socios comunitarios están poniendo en el proceso de adhesión de su país a la UE. Y lo ha hecho al lado de su principal opositor en este asunto, la jefa del gobierno alemán.
Ambos comparecían juntos en rueda de prensa en Berlín y Merkel quiso mostrarse conciliadora. Se ofreció a ayudar para evitar más retrasos, pero advirtió que el proceso de integración turco sigue abierto.
Un 58% de los votantes turcos se ha decantado por el sí a las reformas constitucionales propuestas por el primer ministro, Recep Tayip Erdogan, para democratizar el país y cumplir los requisitos para la adhesión a la UE. La Comisión europea celebra el resultado de la consulta y cree que es un paso en la buena dirección.
El referéndum de este domingo se había planteado también como un plebiscito entre los partidos laicos, opuestos a las reformas, y el islamismo moderado de Erdogan, quien ahora sale reforzado de cara a las elecciones del año próximo.
Treinta años después del golpe que llevo al poder a los militares turcos, el actual gobierno islamista moderado propone una reforma de la Constitución elaborada entonces, con la que pretende acercarse a la UE, cambiando el sistema judicial y limitando el poder de las fuerzas armadas.
El primer ministro, Recep Tayip Erdogan, está prácticamente solo defendiendo el sí y las encuestas no dan claro vencedor. La oposición teme que los islamistas asuman más poder con las reformas y argumentan que se está poniendo el peligro el laicismo turco.
Nunca ha sido oficial, pero sí un planteamiento cada vez más extendido: que Turquía tenga un estatus de asociación privilegiada a la UE, en lugar de ser miembro de pleno derecho , y así poner fin a una negociación interminable.
Pues ya hay una respuesta clara y contundente de Ankara: eso es una ofensa para Turquía. Lo ha dicho el jefe negociador del gobierno turco, Egemen Bagis, tras reunirse con el ministro de Exteriores belga, cuyo país preside la UE este semestre.