El futuro presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ha enviado un mensaje de europeísmo a sus correligionarios del Partido Popular Europeo, en su intervención ante el Congreso que la formación celebra en Marsella. Rajoy no estará en la decisiva cumbre europea y ha sido en este escenario donde ha pedido que «sin dilación se pongan todos los medios para contener la hemorragia de la deuda soberana europea».
Los planes de austeridad impuestos desde Bruselas a Portugal a cambio del rescate financiero se dejan notar en las cifras macroeconómicas y en la vida cotidiana. Además del estancamiento económico que provocan los recortes presupuestarios, aumenta la emigración de jóvenes a Brasil y las desigualdades sociales. Hay más paro, pero también hay lista de espera para comprar un Ferrari.
Elio di Rupo, será el primer ministro belga, jurará su cargo ante el rey Alberto II, junto a sus trece ministros y seis secretarios de Estado este martes. Di Rupo socialista francófono, formará un Gobierno de coalición con ministros de seis partidos: liberales, socialistas y democristianos de ambos lados.
En contra de la tendencia mayoritaria en la UE, la izquierda ha ganado las elecciones celebradas este domingo en Croacia y Eslovenia. En ambos casos, se esperaban triunfos conservadores, pero la crisis económica, sin haberse cebado especialmente en estos países, y los casos de corrupción han provocado el giro político.
Salva Italia. Así quiere el primer ministro italiano, Mario Monti, que se llame al plan de ajuste presupuestario que ha presentado este domingo para salvar al país de una suspensión de pagos no muy lejana. Con un ahorro presupuestario de 20.000 millones de euros, medidas de apoyo a las empresas y lucha contra la evasión fiscal, Monti reconoce que exigirá sacrificios, pero presenta su reforma como equidad-crecimiento-rigor.
La agencia de calificación Standard & Poor’s ha rebajado la calificación de Bélgica de AA+ a AA, un escalón que muestra las debilidades del sector financiero del país, uno de los más endeudados de Europa. La inestabilidad política después de año y medio sin gobierno hace crecer los riesgos.
Las realidades que se viven en los 27 Estados miembros de la UE son totalmente diferentes, sobre todo si éstos se encuentran en la zona norte o en la zona sur del subcontinente. Por un lado, los países del norte parecen vivir ajenos a la crisis, con economías que apenas han notado los vaivenes del euro (exceptuando el caso de la periférica Irlanda) Y por otro lado, países como Grecia, Portugal, Italia, España e incluso Francia son noticia cada día debido a las altas primas de riesgo a las que deben hacer frente y a una economía que amenaza con una nueva recesión mundial.
El primer ministro griego, Lucas Papademos, ha dicho en Bruselas que su gobierno cumplirá los compromisos contraídos con la UE y el FMI a cambio de ayuda financiera. Pero los líderes comunitarios no se fían del cumplimiento griego y quieren garantías por escrito. Tras el confuso episodio del referéndum convocado y desconvocado por el anterior jefe de gobierno, la UE bloqueó la entrega de los 8.000 millones de euros que necesita Grecia para evitar la bancarrota.
El próximo miércoles saldrá de la estación de ferrocarril de Areva en Francia con destino al depósito nuclear de Gorleben en el norte de Alemania, un convoy cargado de residuos nucleares tratados en la fábrica de Beaumont-Hague. Hace días que se vienen produciendo en Alemania manifestaciones en contra de este trasiego de basura radioactiva.
Mariano Rajoy será el próximo presidente del gobierno español. El Partido Popular ha arrasado en las elecciones celebradas este domingo con el 44,5 % de los votos, según resultados todavía provisionales, que le dan 186 escaños en el Congreso, diez por encima de la mayoría absoluta. El PSOE se ha hundido en las urnas y ha obtenido el peor resultado de su historia: un 28,6% de los votos y 110 diputados. En su primera intervención tras el triunfo, Rajoy ha reconocido que hoy más que nunca nuestro futuro se juega en Europa.
Las elecciones generales celebradas este domingo en España han provocado un vuelco político, si se cumplen los pronósticos de los sondeos a pie de urna conocidos nada más cerrarse los colegios electorales. El PP tendría una holgada mayoría absoluta, con un número de diputados entre 181 y 185. El PSOE habría obtenido el peor resultado de su historia con 115-119 escaños.
Este domingo casi 36 millones de españoles acuden a votar para renovar a 350 diputados y 208 senadores, de entre los que saldrá el nuevo presidente Lo que en democracia debería ser habitual es noticia cuando en Europa dos gobiernos han cambiado sin que los ciudadanos lo refrendaran en las urnas. Son los undécimos comicios que se celebran en España teniendo en cuenta las primeras constituyentes de 1977.

La casualidad, o no, ha querido que los mítines de cierre de campaña para las elecciones del 20N tuvieran como referente la subida de la prima de riesgo española hasta los 500 puntos, aunque luego la vicepresidenta económica lo corrigiera. Era el límite psicológico para pedir el voto mirando a la Unión Europea. Rajoy, con la fe ciega del cambio por un gobierno con una mayoría holgada que permita la recuperación económica. Rubalcaba, reivindicando la lección de patriotismo de Zapatero.
El Fondo de Solidaridad de la UE dará 21 millones de euros a la ciudad de Lorca para financiar las medidas de emergencia que se tuvieron que tomar a raíz de los dos terremotos consecutivos que tuvieron lugar el pasado mes de mayo y que provocaron la destrucción de casas y monumentos, el fallecimiento de 9 personas, unos 300 heridos y más de 100.000 afectados que tuvieron que ser evacuadas.
Alemania tiene 41,2 millones de trabajadores registrados. La cifra es la más alta desde la reunificación del país en 1990. Los datos que demuestran la reactivación de la economía alemana, sin embargo, tienen una sombra: la elevada deuda pública, que el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha calificado de preocupante.
El nuevo gobierno griego tiene ya la confianza del Parlamento para negociar la entrega del tramo de rescate europeo suspendido tras la crisis política y el nuevo plan de ayuda de 130.000 millones de euros. El primer ministro, Lucas Papademos, tiene los votos de los socialistas, los conservadores y los derechistas.
Dieciseis tecnócratas gobiernan en Italia. El excomisario europeo y ahora senador Mario Monti ha aceptado ser presidente del ejecutivo, ha presentado una lista de 16 ministros y se ha reservado para él la cartera de Economía y Finanzas. Monti dice que el hecho de que no haya políticos en el gabinete quitará un motivo de preocupación.
El recién nombrado senador vitalicio en Italia ha recibido el encargo de formar gobierno por el presidente de la República, Giorgio Napolitano. Aunque con reservas en los principales partidos políticos, se espera que Monti sea capaz de formar gobierno con suficiente apoyo parlamentario. Excomisario europeo, economista de prestigio y bien relacionado internacionalmente es la figura en la que pueden confiar los mercados para devolver la credibilidad a Italia tras la estrambótica etapa de Berlusconi.
Miles de italianos han salido esta noche de sábado a las calles para celebrar la dimisión del primer ministro, Silvio Berlusconi, a quien han despedido con gritos de «ladrón». El magnate de la comunicación, el populista que ganó cuatro veces las elecciones, que supo sortear a la justicia y se mostró orgulloso de ser un machista ramplón se va a «una de sus veinte casas», como él mismo dijo, pero se va. El excomisario europeo Mario Monti cuenta con los apoyos suficientes para sucederle al frente del gobierno italiano.
Grecia tiene ya un nuevo gobierno de unidad nacional, presidido por el exvicepresidente del Banco Central Europeo, Lucas Papademos. De forma inmediata tiene que asegurarse los 8.000 millones de euros prometidos por la UE y el FMI para evitar la bancarrota el mes que viene. En cien días deberá poner en orden las cuentas y ganarse la credibilidad suficiente para que se apruebe el segundo plan de rescate europeo.
El Senado italiano ha aprobado la ley de presupuestos para 2012 y este sábado lo hará la Cámara de Diputados. Son los trámites previos a la dimisión anunciada del primer ministro. Si cumple su palabra, Silvio Berlusconi dirá adiós a 17 años de polémica y extravagante vida política, en la que lo ha sido todo en Italia para acabar desprestigiado en su país y en toda Europa. Un tecnócrata tendrá que sacar a Italia del abismo de la bancarrota.
Después de mucho pensarlo, Lucas Papademos, exvicepresidente del Banco Central Europeo, será desde este viernes primer ministro de Grecia en sustitución de Giorgos Papandreu, que dimitió hace unos días para dar paso a un gobierno de unidad nacional.
Papademos, ha señalado que el objetivo de su Gobierno será poner en marcha el acuerdo de rescate de la Unión Europea y llevar a Grecia a unas elecciones anticipadas.
Francia se aprieta un poco más el cinturón. Quiere ahorrar más de 64.000 millones de euros y equilibrar el presupuesto para 2016 para lo que va a recortar el gasto público, subir el IVA, el impuesto de sociedades para las grandes empresas y aplicar el retraso de la edad mínima de jubilación a los 62 años desde 2017, un año antes de lo que estaba previsto. Se trata de conservar a toda costa la máxima nota, la triple A, de las agencias de calificación.
El primer ministro socialista de Grecia, Yorgos Papandreu, dimitirá de su cargo y eso permitirá la formación de un gobierno de coalición. Era la condición impuesta por el líder del conservador Nueva Democracia, principal partido de la oposición. El pacto, al que han llegado este domingo los dos principales partidos políticos, prepara el camino para unas elecciones anticipadas.