La situación siria empeora, si es que todavía queda margen para ello. Los combates este fin de semana entre el ejército y desertores en los suburbios de Damasco dibujan un panorama muy cercano a la guerra civil. Jordi Jaria analiza la situación y las causas por las que la comunidad internacional se mantiene a prudente distancia ante un dictador que está masacrando a su pueblo.
La ola de indignación europea llega también a Rumanía. Unos drásticos planes de austeridad con continuas denuncias de corrupción han llevado al extremo la situación de uno de los países más pobres de la UE. Desde Bucarest, la periodista Cristina Marí, en este artículo para euroXpress, hace un conmovedor retrato, a la vez, descarnado y amable, de una sociedad que tristemente solo parece encontrar salida en la emigración. «Sorprende que cuando hablan del pasado, nadie habla de libertades, sino de comer, tener trabajo, de vivir con un mínimo de dignidad».
La posibilidad de que el gobierno español supervise, de alguna forma, los presupuestos de las comunidades autónomas, con vistas al control del déficit, ha levantado ampollas, hasta el punto de que el portavoz del gobierno catalán, Francesc Homs, defienda que si tiene que haber tutela, la haga la Unión Europea. El periodista Jordi Jaria plantea en este artículo para euroXpress que una mayor intervención del estado central en las cuentas de las autonomías es necesaria, en el fondo, para preservar lo poco o mucho que nos queda de nuestro estado de bienestar. Más control no significa necesariamente menos autogobierno, sino más coordinación y, al final, más eficacia.
El 23 de enero comienza el año del Dragón chino que se presenta lleno de incertidumbre política y económica para el gran país asiático. Durante 2011 muchos han esperado que China invirtiera una parte de sus más de 3 billones de dólares en divisas en comprar deuda de los países que estaban en la cuerda floja en la eurozona. No lo hizo, como tampoco invirtió en el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Pero no le quita ojo a la UE y a su debilitada economía en este año en el que habrá grandes cambios en la cúpula del Partido comunista.
Por Emad Mekay*
Occidente mide al mundo árabe desde su propio rasero e interpreta los acontecimientos de la primavera árabe desde un punto de vista muy distinto a como sucedieron en realidad. Ni las redes sociales convocaron a los egipcios o a los tunecinos a las manifestaciones ni sirvieron para mucho, entre otras cosas porque son muy pocos los que en esos países tienen acceso a Internet. Emad Mekay, periodista árabe, explica que hay otras redes más cercanas y más familiares para el pueblo árabe y una fundamental que sí llega a todas partes, los informativos 24 horas de las televisiones.
Por John Feffer, analista de Foreign Policy in Focus
Las delegaciones de Estados Unidos, Japón y algunos Estados de la Unión Europea, boicotearon un minuto de silencio en la ONU que la delegación norcoreana pidió en memoria de su líder fallecido Kim Jong-il. Sólo un tercio de los países de la Asamblea General guardó el minuto de «protocolo» que solo duró 26 segundos. Una semana después de la muerte de su padre un importante periódico norcoreano llama a Kim Jong-un «comandante supremo». ¿La comunidad internacional debería aprovechar este momento de transición para abrir Corea del Norte al mundo?
Alemania y Francia han conseguido fijar su liderazgo con la nueva propuesta de tratado, aunque esto ha iluminado varios problemas relacionados con este eje, basados principalmente en las formas, el fondo, y la idea de su liderazgo. La pregunta no es sencilla, como tampoco lo es la respuesta, y analizar estos problemas nos permitirá ver donde están las soluciones y comprender si es posible crear otra Europa sin destruir por el camino todo lo que hasta ahora hemos creado.
Las causas que llevaron a la grave crisis de deuda soberana en la Unión Europea, cuyas primeras señales de debilidad se remontan a 2007, no se eliminan con la sucesión de cambios de gobierno en varios países del bloque. La inestabilidad se mantiene, las medidas de ajuste no dan resultados y las diferencias entre ricos y pobres se agravan en todos los países de la UE.
Los mercados de carbono soportan un fuego cruzado, pese a la confianza en su capacidad de generar reducciones significativas de gases de efecto invernadero.
A medida que se aproxima la conferencia de cambio climático, que comenzará el 28 de noviembre en Durban, Sudáfrica, y el fin de los compromisos con el Protocolo de Kyoto, en 2012, los mercados de carbono soportan bajos precios, insuficientes para los montos que requieren las tecnologías limpias, y una serie de escándalos de corrupción.
Con el triunfo del PP en España, solo tres de los 27 países de la Unión Europea tienen gobiernos que pueden considerarse de izquierdas y no están entre los grandes: Austria, Chipre y Eslovenia. Aunque las circunstancias nacionales mandan, la gestión de la crisis económica y financiera ha hecho mella. Hace solo un año el sur de Europa tenía color progresista. En unos meses, empujados por los mercados, Portugal, Grecia y España han prescindido de sus respectivos líderes socialistas.
La crisis de la eurozona marca la agenda política de los gobiernos europeos, pero no la de los candidatos españoles a las elecciones del 20N. Rajoy y Rubalcaba esquivan como pueden la dependencia española de lo que se decide en Bruselas en un innecesario alarde de independencia política y económica que solo permite, sin convencer, hacer declaración de intenciones.
Referéndum siempre suena a democracia, a poder popular, a derecho inalienable. Y sería así, en realidad, si lo que van a votar los griegos sólo les afectara a ellos, cosa que no es ni de lejos verdad. Papandreu, en una imperiosa necesidad de poner en jaque al resto de líderes europeos para tener una posición más fuerte y de ganar confianza dentro de su país, ha creído tener la mejor idea de todas, ser apoyado por su ciudadanía, aunque eso conlleve tirar por la borda todo lo que los griegos han estado sufriendo. Y no sólo los griegos, sino todos los europeos.
Yo, ciudadano perplejo, no he acertado a entender lo que han decidido los líderes europeos en esa sucesión de cumbres que me ha tenido en vilo para nada. Decían que iban a pasar página a la crisis y yo sigo teniendo hoy las perspectivas tan negras como ayer. Van a solucionar la confianza en los bancos, pero no parece importarles mi confianza. Ni siquiera me han engañado un poco como otras veces. No han citado ni el empleo, ni los créditos, ni mis prestaciones sociales. Será que no hay de eso.
«Por fin podemos volver a hablar de federalismo» decía el líder de los liberales en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstadt, en referencia a las nuevas propuestas que cada vez se van haciendo más fuertes en el debate publico de la Crisis de Deuda europea. Aunque deberíamos decir que, en realidad, no son propuestas nuevas, sino que están siendo proclamadas por personas nuevas. Con todas estas ideas, pero unido al terrible contexto en el que hay que aplicarlas, uno ya no sabe si el proyecto europeo esta mejor, o peor que nunca. Lo que es seguro es que esta crisis marcará un punto de inflexión en el futuro desarrollo de la integración, o desintegración, de los países de la zona euro.
Siento náuseas algunas veces, pero no se trata de un tema médico, sino geopolítico. Las he sentido cuando he visto la brutalidad de los regímenes dictatoriales, cuando Israel arrasa Gaza con toda impunidad con el visto bueno de Occidente, y ahora, cuando vemos la hipocresía del mundo ¿civilizado? en el caso libio y como un ser humano es pateado por una jauría de ¿humanos?
La sobreinformación y el pensamiento (casi) único en Occidente nos conducen a una suerte de explicación básica sobre lo que pasa en el mundo. Sin embargo, detrás de cada historia, de cada conflicto, de cada situación hay una certeza o sospecha de que algo se esconde. Le proponemos poner a prueba sus conocimientos de geopolítica en un juego divertido, pero ácido; fácil, pero cruel. Atrévase a participar. En la sonrisa estará la denuncia. Por Alonso Mahíllo
Por Alonso Mahíllo
La UE asegura que no permitirá la «quiebra incontrolada» de Grecia, que de la controlada no dice nada, mientras sugiere que el ejecutivo griego sigue sin adoptar los ajustes que Alemania exige para que pueda recibir el rescate. No opinan así los griegos que no pueden más con tanto ajuste, pero faltan cosas por ver en esta crisis que nos asombrarán aún más. Nuestro colaborador Alonso Mahíllo, buen conocedor de la sociedad alemana, nos descubre algunas medidas que probablemente tendremos que adoptar dentro de poco. Por Alonso Mahíllo
Por Óliver Soto Sainz, presidente de los Jóvenes Europeístas de España (JEF)
La Historia de Europa es una historia de guerras y alianzas, un arriesgado juego político entre países con el fin de evitar la hegemonía de uno solo. Cuando las armas se cambiaron por la negociación, cambiaron también las formas, pero no tanto el fondo. Europa sigue siendo una suma de pueblos que desconfían entre sí. La crisis económica y financiera lo ha puesto en evidencia y el proyecto común se tambalea, otra vez, en la búsqueda del equilibrio de poder.
El Parlamento europeo plantea una radical reforma de su sistema electoral que permitiría la presentación de listas paneuropeas, con candidatos que se puedan votar en los 27 Estados de la UE. La propuesta supone una verdadera revolución democrática que posiblemente reduciría la altísima abstención que se registra en los comicios, alejaría planteamientos nacionalistas de partidos y eurodiputados y reforzaría el papel de la Eurocámara en las decisiones europeas. Ahora falta que la Comisión Europea concrete la idea y que los gobiernos la aprueben. No es fácil. Por Hugo Cuello
Cuando escribo esto, José Luis Sampedro, el anciano con la mente más juvenil de cuantos tengo constancia, vive y da primorosas muestras de estar muy bien imbricado en el presente y despierto. Da muestras de una inteligencia, una vitalidad y una visión tan preclara como para anunciar que aunque el sistema se hunde, se acaba, ya hay un proyecto de futuro en marcha, y que los jóvenes del 15-M le han devuelto la esperanza. Y eso a sus 94 años. Por Javier Sáenz Munilla.
La UE pierde terreno político y económico ante las potencias emergentes. Los llamados países BRIC (Brasil, Rusia, India y China) buscan su sitio en Europa y en los organismos internacionales y lo están encontrando. ¿Tendríamos que cerrarnos en banda explotando nuestro proteccionismo económico y egoísmo político frente a los BRIC, o deberíamos de ir de la mano aunque ellos nos hagan mirar para otro lado, de vez en cuando, en temas de Derechos Humanos? Por Hugo Cuello.
El miedo y la incompetencia son los componentes de un cóctel explosivo. Si quienes lo utilizan tienen responsabilidades de gobierno y dirigen las fuerzas de seguridad el resultado es demoledor.
El miedo ante lo que podía suceder en la plaza de Catalunya si el Barça ganaba la copa de Europa fue el origen de la actuación del gobierno de Convergencia. La incompetencia de su consejero de interior y la brutalidad de los mossos d’esquadra redondearon una actuación éticamente indefendible y políticamente desastrosa: el número de indignados se ha multiplicado exponencialmente. Ahora son muchos más y tienen más razón y más razones.
Por Miguel Rodríguez Andréu
Los conflictos armados descienden la condición humana a los infiernos de la forma más cruda, como lo relató el escritor francés Céline; convertir la vida de una persona en una mísera existencia, insignificante, el sufrimiento y agonía final de hombres y mujeres. Un desierto para la razón.
En la guerra todo vale y no está de mas recordarlo cada cierto tiempo, no vaya a ser que llegados a cierto extremo le perdamos el respeto. Las guerras ofrecen el mejor de los escenarios para los peores instintos, y la historia de la infamia está de forma inequívoca plagada de ellos. Ratko Mladić va más allá.
A mis veintipocos años la idea de salir a las calles, en un sistema que no beneficia que se oiga la voz de los jóvenes, no se barajaba como una opción real. Parecía que en España había dejado de creer en las manifestaciones y actos públicos como medio útil de lograr objetivos. Además, esto se unía a un desarrollo de una juventud que, en principio, parecía más apática todavía que el resto de la población adulta. Mirábamos mientras veíamos caer nuestro futuro…Hasta ahora, pero ¿puede el Movimiento 15-M lograr todos nuestros objetivos?