Murió el pasado día 20 en su casa de Londres a los 88 años el que ha sido considerado el más caro de los pintores vivos.
Rico, mujeriego, solitario y provocador pintaba los cuerpos de sus modelos desnudos, haciendo más visibles los defectos en una especie de psicoanálisis a través de la decadencia del cuerpo. Era nieto de Sigmund Freud.