Siete de cada cien europeos conducen bajo el efecto del alcohol y las drogas

El 7,4 por ciento de los europeos ha sido 'cazado' conduciendo bajo los efectos del alcohol y las drogas, según revela el último estudio del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA, por sus siglas inglesas). Los portugueses son quienes más riesgos asumen al volante. Anualmente en la UE se incautan cerca de un millón de drogas ilegales, en su mayor parte decomisadas en pequeñas cantidades a los consumidores. España y el Reino Unido concentran dos tercios de estas requisas.

Gráfico
Fuente: EMCDDA

Los portugueses son los europeos que más cogen el coche después de haber consumido benzodiacepinas, sustancias psicotrópicas que actúan sobre el sistema nervioso central, como los ansiolíticos, los tranquilizantes y los hipnóticos. Así lo revela el informe 'Consumo de drogas, disminución de las capacidades del conductor y accidentes en carretera'. Además, la ciudadanía portuguesa es la segunda que más conduce bajo el efecto de opiáceos ilegales y la tercera que lo hace bajo los efectos del alcohol.

Se trata de un estudio realizado a 50.000 conductores detenidos en diferentes controles policiales a lo largo y ancho de la Unión Europea. Los datos los confirma otra investigación del mismo organismo que, sobre una muestra de 1118 víctimas mortales en Portugal, Noruega, Suecia y Finlandia, establece la tasa de alcoholemia media de los portugueses en 1,4 gramos de alcohol en sangre, sólo superados por los noruegos. Entre estos cuatro países, la República Portuguesa ocupa además el primer lugar, empatado con Suecia, en cuanto al consumo de cocaína.

Las cifras que maneja el país luso reflejan sin embargo una disminución paulatina del número de víctimas mortales con elevada tasa de alcohol en sangre desde 2007. El último año registrado por el Servicio de Intervención en los Comportamientos Adictivos y las Dependencias (SICAD) revela que uno de cada tres portugueses fallecidos en carretera (el 33,7 por ciento de las 193 muertes de 2012) presentaba una tasa de alcoholemia en sangre igual o superior a 0,5; y en concreto 153 de ellas estaban por encima del 1,2 gramos por litro de sangre.

El EMCDDA alerta de que cada año mueren 28.000 personas en las carreteras europeas y, en buena medida, parte de estos accidentes son causados por conductores cuyas capacidades están disminuidas por el consumo de una o más sustancias psicoactivas, como el alcohol, ciertos fármacos y drogas ilegales. En concreto, la bebida sigue siendo el factor que más vidas pone en peligro en las vías europeas. De media, el 3,48 por ciento de los europeos conducen bajo los efectos del alcohol, por el 1,9 por ciento que lo hace tras haber consumido drogas ilícitas y el 1,4 por ciento que se decanta por las drogas medicinales.

El riesgo es todavía mayor cuando se produce una combinación de sustancias, ya sea de drogas y alcohol (lo que sucede el 0,37 por ciento de los conductores) o de diferentes drogas (el 0,39 por ciento). Como recuerda el Observatorio, «el consumo crónico está asociados a algunas alteraciones cognitivas e psicomotoras, y puede contribuir a una reducción de la capacidad de conducción, incluso después de que la persona ya no esté intoxicada».

Diferencias entre el Sur y el Norte de Europa

El informe 'Consumo de drogas, disminución de las capacidades del conductor y accidentes en carretera' subraya las diferencias entre los Estados analizados, con el alcohol y las drogas ilícitas (sobre todo el cannabis) predominando en Europa del Sur y las drogas para uso terapéutico haciendo lo propio en el Norte de Europa. El EMCDDA apela a los responsables políticos de los Estados miembros de la UE para aborden «más intensamente» las políticas antidroga.

Las autoridades europeas incautan cada año en Europa un millón de drogas ilegales, en su mayor parte provenientes de pequeños consumidores, aunque también las hay de varios kilogramos, realizadas a traficantes y productores. En este contexto (ver gráfico), España y el Reino Unido concentraron en 2012, último ejercicio del que se tienen datos, dos tercios de las incautaciones realizadas en la UE. En un escalón inferior se sitúan Alemania, Bélgica, Italia y los cuatro países nórdicos. En concreto, el 80 por ciento de las confiscaciones en suelo europeo corresponden al cannabis, lo que refleja la elevada prevalencia de su consumo.

El Informe Europeo sobre Drogas 2014 del EMCDDA, de casi un centenar de páginas y disponible en varios idiomas, presenta un nuevo análisis de la situación de los estupefacientes, con una conclusión positiva: las políticas antidroga avanzan hacia el desarrollo de una respuesta equilibrada y el modelo europeo ya es un referente positivo en el ámbito mundial. En el campo de la drogodependencia en Europa, la heroína representa en la actualidad un papel menos relevante que en el pasado, pues ha sido sustituida por los estimulantes, las drogas sintéticas e incluso los propios medicamentos.

Las drogas actuales son «en muchos aspectos, distintas de las que conocíamos antes», lo que se advierte incluso en opciones tradicionales como el cannabis, en el que «nuevas técnicas de producción influyen tanto en la potencia del producto de la resina como de la hierba». Lo mismo sucede con las drogas sintéticas. Así lo aseguran el presidente del Consejo de Administración del EMCDDA, João Goulão y el director del EMCDDA, Wolfgang Götz, quienes muestran su «grave preocupación» con la «reciente aparición de nuevos opiáceos sintéticos y sustancias alucinógenas farmacológicamente tan activas que incluso cantidades minúsculas son suficientes para producir varias dosis. Apenas empezamos a vislumbrar las implicaciones futuras de estos cambios».