La cena informal de los 27 jefes de Estado y de gobierno de la UE debería dar una señal de fortaleza europea en defensa de la moneda común, pero promete evidenciar la falta de consenso a la hora de buscar salidas realistas a la crisis. El francés Hollande ha llegado a Bruselas con la intención de poner sobre la mesa las ideas de crecimiento y liquidez. La alemana Merkel se mantiene firme en su rechazo frontal a los eurobonos y a una mayor intervención del Banco Central Europeo.
Más de 50 millones de egipcios eligen entre 12 candidatos, islamistas, laicos, de izquierda o liberales, partidarios de la revolución y antiguos colaboradores del régimen anterior al sucesor de Hosni Mubarak. Este miércoles la asistencia ha sido numerosa tanto que los colegios se han cerrado una hora más tarde de lo previsto. No ha habido incidentes graves, el mayor número de denuncias ha sido porque algunos candidatos han seguido haciendo campaña.
Los que estén pensando en pasar las vacaciones este verano en la playa están de enhorabuena, difícilmente van a encontrar un lugar que no cumpla con las normas minimas de calidad de la UE. Lo dice el informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente que da el visto bueno a más de 22.000 zonas de baño en playas, ríos y lagos de toda Europa.
En su primera reunión bilateral, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ha conseguido el respaldo del presidente francés, François Hollande, para que el Banco Central Europeo inyecte liquidez en el sistema financiero europeo. Es el principal objetivo que lleva Rajoy al Consejo Europeo informal que se celebra en Bruselas: que Europa ayude a sostener la deuda de los países que cumplen sus compromisos.
Unicef ha dado la voz de alarma. La crisis económica afecta ya directamente a los niños. Uno de cada 4 menores vive en la pobreza. No solo les afecta en su día a día, también en sus expectativas de futuro. En Rumanía, donde hay una gran población gitana, casi la mitad de los niños están en riesgo de pobreza o de exclusión social. En España son el 30 por ciento, por encima de la mitad europea que es el 27 por ciento de los menores.
Obama, en plena campaña para su reelección, se resiste a decir si irá o no a la cumbre de la ONU, Río+20. La canciller alemana, Angela Merkel y el premier británico David Cameron, ya han dicho que no asistirán, tampoco el Parlamento Europeo. Quien sí ha confirmado su presencia es el presidente francés, François Holande. Todavía falta un mes para la cumbre y todo puede cambiar.
La pregunta es si otra Europa es posible sin salirse de los límites que marcan los mercados financieros y el neoliberalismo que ha dirigido la política europea desde el comienzo de la crisis. La respuesta se podrá esbozar en el Consejo Europeo informal que se celebra este miércoles en Bruselas, en el debut comunitario del presidente francés, François Hollande, frente a la todopoderosa canciller alemana, Angela Merkel. Definido como «Cumbre del crecimiento», ha levantado expectativas imposibles para dar un mensaje de credibilidad a los mercados y a los ciudadanos. Grecia y España enturbian el debate.
Un nuevo jarro de agua fría para los portugueses. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que, pese a sus esfuerzos, el gobierno del primer ministro Pedro Passos Coelho deberá intensificar las ya draconianas medidas de austeridad.
Otro informe demoledor para la economía europea, esta vez de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), que prevé todavía una contracción en la eurozona, mientras Estados Unidos y Japón aceleran su crecimiento. La recomendación: ajustes equilibrados y medidas de impulso, incluidos los eurobonos. Para España, que se recapitalicen los bancos viables y se vendan los otros.