«Aquí hemos venido ciento dieciocho españoles para deciros que España quiere aportar a Europa los dones de que la dotaron la naturaleza y la historia para enriquecer el acervo común. España quiere darse a Europa (…) España quiere pertenecerse, ser dueña de su voluntad para unirse a Europa». Estas palabras fueron proclamadas por Salvador de Madariaga en un discurso que éste dio en Munich el 8 de Junio de 1962, como Presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo en el IV Congreso del Movimiento Europeo celebrado en esta ciudad alemana. Su testimonio forma parte de la Exposición Conmemorativa del 60 Aniversario del Movimiento Europeo que se ha celebrado en Valencia, con motivo del Día de Europa.
Este domingo se ha celebrado una manifestación en Bruselas contra el uso de la energía atómica y en recuerdo de la tragedia de la central nuclear de Chernóbil. El martes, 26 de abril, día en el que sucedió hay convocadas manifestaciones en muchas ciudades europeas.
Se cumplen 25 años de la mayor catástrofe nuclear civil que haya ocurrido nunca en el mundo. Todavía son necesarios más de 1500 millones de euros para que la zona sea ecológicamente viable hacia 2018. Las personas que lo vivieron y que no han muerto sufren enfremedades. Siguen naciendo niños con graves secuelas.
El 20 de noviembre se ha celebrado en todo el mundo el 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos de los Niños de la ONU, como reconoce la directora de UNICEF, Ann M. Veneman, la Convención resultó crucial para mejorar la situación de millones de niños y niñas en todo el mundo, pero no está todo hecho.
La agencia de la ONU para los niños, ha lanzado en esta conmemoración una edición especial de su informe anual del Estado mundial de la infancia, en el que se da cuenta de los éxitos logrados en estos 20 años y lo mucho que queda por hacer.
En España el informe se presentó en un acto presidido por la Reina Doña Sofía.
Ha hecho un día típico del otoño berlinés, llovizna y hace frío como hace 20 años.
La canciller alemana, Angela Merkel, el ex líder polaco, Lech Walesa, y el ex dirigente soviético, Mijaíl Gorbachov, han cruzado el simbólico paso fronterizo del Muro de Berlín del puente de la Bornholmer Strasse uno de los primeros que se abrieron aquella noche histórica de 1989. Ha sido uno de los primeros actos que se han celebrado junto con un servicio religioso en la iglesia de Getsemaní, donde se reunía la disidencia de la RDA.
Los representantes de las cuatro potencias vencedoras que ocuparon Alemania tras la derrota de 1945 hasta la reunificación se han encontrado esta noche en la Puerta de Brandenburgo arropados por una muchedumbre que se calcula puede rondar las 100.000 personas.
9 de noviembre de 2009. Hace 20 años Berlín fue una fiesta y hoy lo vuelve a ser para recordar el momento de la libertad recuperada. Los líderes de las potencias que se repartieron la capital alemana al terminar la guerra brindarán hoy por la paz ante la puerta de Brandemburgo.
Los presidentes de Francia y Rusia, el primer ministro británico y la secretaria de Estado de Estados Unidos son hoy invitados de la canciller alemana, Angela Merkel, junto a los demás líderes de la UE, para asistir a la conmemoración de la caída del muro de Berlín. Es la fiesta de la libertad. Hillary Clinton dijo anoche en Berlín que «no hay muro que no podamos derribar».
El próximo lunes se cumplen 20 años de la caída del muro que separó la ciudad de Berlín en dos y que se convirtió en símbolo de las diferencias de dos ideologías.
En noviembre de 1989, el escenario político había cambiado en el mundo y el muro se estaba tambaleando, pero la voz de salida la dio un hombre que leyó un comunicado de prensa que no debía. Era, Günter Schabowski dirigente de la RDA, quien comunicó que los ciudadanos del Este podían viajar a Occidente. Aquella noche miles de alemanes pasaron el muro.
Schabowsky, que ahora tiene 80 años, ha publicado recientemente un libro titulado «Lo hicimos casi todo mal: los últimos de la RDA». Según informa el periódico alemán Bild, está hospitalizado y su esposa espera que se reponga pronto para que pueda asistir a los actos del aniversario.
Hace 20 años, eran políticos en activo y con gran poder. Tuvieron la oportunidad de cambiar la Historia de Europa y la aprovecharon. Con firmeza e indecisiones, pasos adelante y atrás, el canciller de la RFA, Helmut Kohl, el presidente de Estados Unidos, George Bush (padre) y el presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, consiguieron que el 9 de noviembre de 1989 se abriera el muro de Berlín y arrancara la reconciliación europea.
Veinte años después, Kohl, Bush y Gorbachov son tres ancianos que reconocen que fue la Historia la que jugó a su favor y que el mérito es exclusivamente de los alemanes de uno y otro lado.
Se cumplen ahora los 20 años de la caída del telón de acero, el fin de las dictaduras comunistas en el centro y el este de Europa y el inicio de un duro proceso de transición a la democracia que terminó en 2004, con el ingreso en la Unión Europea de ocho países que estuvieron en la órbita soviética.
La caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 no se puede entender sin recordar la revolución húngara de 1956, los checos enfrentándose a los tanques rusos en 1968, o las huelgas en los astilleros polacos de Gdansk en 1980. Representantes diplomáticos de esos países han contado cómo vivieron el año que estremeció a Europa.