Las costas europeas del Mediterráneo siguen recibiendo emigrantes africanos, que huyen de la miseria y las guerras. Este fin de semana 90 emigrantes somalíes llegaron a las playa maltesa de Riviera Bay.
El presidente de la UE, Herman van Rompuy, se ha mostrado preocupado por el incremento de los populismos en Europa porque «suponen una amenaza para la libre circulación de personas». El presidente europeo ha hecho estas declaraciones en Rumanía, un país que no se puede acoger al espacio Schengen. Van Rompuy también se ha referido a esta problemática en su twitter. Estas reflexiones se producen en vísperas de una reunión de ministros de interior.
El líder ultraderechista holandés, Geert Wilders, ha vuelto a provocar a la clase política europea con una iniciativa xenófoba. Ha lanzado una página web en la que pide a los ciudadanos que denuncien a los emigrantes europeos de países del Este que les resulten «molestos» o sean competencia para conseguir un puesto de trabajo. En el Parlamento Europeo han puesto el grito en el cielo y la comisaria Viviane Reding afirma que Europa es un lugar de libertad, donde no cabe la intolerancia.
España es el país de la Unión Europea en el que hay más inmigrantes en el paro o ejerciendo trabajos muy por debajo de su cualificación profesional. Una de cada 10 personas que vive en la UE ha nacido fuera y tiene un mayor riesgo de desempleo y pobreza. Hay un gran número de ideas falsas y preconcebidas sobre esta realidad, una de ellas es sobredimensionar el número de inmigrantes que hay en un país hasta en un 300 por cien.
Las imágenes de televisión pasarán a formar parte de la trágica videoteca de la inmigración en Europa. La policía italiana reprimía duramente a los inmigrantes tunecinos de la isla de Lampedusa, que se veían obligados a saltar varios metros para salvarse de los golpes de los agentes. Era la consecuencia de los disturbios ocasionados entre los inmigrantes que no quieren ser repatriados y los vecinos, cansados de la política pasiva del gobierno Berlusconi.
La muerte en el mar de decenas de inmigrantes africanos que intentaban llegar a la isla italiana de Lampedusa suma otro bochornoso capítulo a la historia de la política de inmigración europea. Mientras Italia pide a la OTAN que investigue por qué sus buques no auxiliaron a una embarcación a la deriva con 300 inmigrantes a bordo, la Comisión Europea pide a los 27 más solidaridad y más esfuerzos para ayudar a las personas que necesitan protección internacional.
Para el gobierno español el problema de inmigración que está sufriendo Italia es puntual y se deberían adoptar fórmulas para solucionarlo que serían más rápidas y efectivas que emprender una reforma del Tratado de Schengen.
Para el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Interior, Alfredo pérez Rubalcaba, la propuesta del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, es como pretender «matar moscas a cañonazos». La ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, se expresó este martes en el mismo sentido cuando dijo que el Gobierno español no está a favor de modificar algo que hasta ahora ha funcionado con «garantías».
◊ Berlusconi y Sarkozy, de acuerdo en la reforma del espacio Schengen
Francia e Italia han quedado tan amigas en la cumbre que ha reunido a sus máximos mandatarios para estudiar el problema de la llegada de inmigrantes del norte de África, el reenvío de éstos hacia Europa que ha facilitado Italia y el cierre de su frontera por parte de Francia.
Hay que reformar el tratado de Schengen y la Agencia Europea de Fronteras (FRONTEX), han concluido ambos mandatarios, que han enviado una carta con sus opiniones al presidente permanente del Consejo, Herman van Rompuy.
Por su parte, la Comisión Europea ha anunciado que propondrá el próximo 4 de mayo medidas para mejorar la cooperación en el espacio Schengen.
Francia está considerando plantear una suspensión provisional del acuerdo de Schengen, que permite la libre circulación de personas en el territorio de la UE, para hacer frente a la ola de inmigrantes tunecinos y libios que pretender pasar al país desde Italia
La presidencia francesa es partidaria de establecer un mecanismo que permita bloquear las fronteras nacionales cuando se produzca una deficiencia del sistema en una frontera exterior de la UE. De hecho, París ya lo hizo el domingo pasado al impedir la entrada de trenes con inmigrantes procedentes de Italia, alegando la posibilidad de desórdenes públicos.
El cierre de la frontera de Ventimiglia, entre Francia e Italia, solo duró cuatro horas pero ha hecho correr ríos de tinta. La comisaria de Interior, Cecilia Malmström, ha avalado la decisión del Gobierno francés este domingo de impedir el paso del llamado «tren de la dignidad», ocupado por inmigrantes y representantes de organizaciones de Derechos Humanos italianos y franceses.
Según la comisaria, todo ha quedado explicado con una carta que han enviado a Bruselas las autoridades francesas diciendo que fue una respuesta temporal a un problema de orden público.
◊ Francia no deja pasar los trenes con inmigrantes africanos procedentes de Italia
◊Crisis migratoria: Barroso defiende la Europa sin fronteras
Italia ha comenzado a dar permisos temporales a los emigrantes llegados a sus costas. Eso les permite viajar fuera de Italia y moverse en el espacio Schengen. Los primeros trenes cargados con emigrantes han llegado este domingo a la frontera entre Italia y Francia y se han encontrado que estaba cerrada.
Italia, dice en un comunicado oficial que esta medida parece ser una «violación ilegítima y clara de los principios generales europeos». Francia la justifica diciendo que es una medida temporal adoptada por razones de seguridad.
◊Crisis migratoria: Barroso defiende la Europa sin fronteras
Salvaguardar Schengen. Es el mensaje del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ante la negativa francesa a acoger a los tunecinos llegados a Italia, por considerarlos inmigrantes económicos y no refugiados políticos. Barroso confía en que ambos países resuelvan sus diferencias respetando la normativa europea, después de que el ministro italiano de Interior amenazara con suspender el acuerdo de Schengen, que permite la libre circulación de ciudadanos dentro de las fronteras de la UE, si los 27 no dejan entrar a los norteafricanos llegados a Lampedusa.
Bruselas busca desesperadamente salidas al problema provocado por la llegada masiva de inmigrantes tunecinos a Europa tras la caída del régimen de Ben Alí. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha viajado a Túnez para pedir a las nuevas autoridades del país que readmitan a sus inmigrantes que se encuentran en situación irregular en Europa y que aumenten el control sobre los que salen del país. El asunto ha enfrentado al gobierno italiano con el resto de socios comunitarios y especialmente con Francia, al negarse a acoger a tunecinos que intentan entrar en el país desde Italia.
◊La UE rechaza repartir a los tunecinos llegados a Lampedusa
La Unión Europea no ha sido capaz de establecer una política común de inmigración y el asunto está a punto de estallar. Bruselas se plantea aplicar una directiva olvidada que prevé, en caso de éxodo masivo, el reparto de inmigrantes entre los socios comunitarios. Es lo que Italia viene reclamando ante el colapso provocado en la isla de Lampedusa por miles de refugiados de Túnez y Libia y lo que el Parlamento Europeo ha pedido este lunes a los 27: solidaridad.
Italia y la Comisión Europea han entrado en una agria polémica sobre quién y cómo debe resolver el problema de los inmigrantes del norte de África que han llegado a la isla italiana de Lampedusa desde enero. Roma reclama una solución europea para redistribuir a los extranjeros irregulares. Bruselas argumenta que ya ha entregado ayuda económica, ha reforzado la vigilancia en el Mediterráneo y que es un problema nacional. Mientras, miles de tunecinos vagan por la isla en condiciones precarias y Berlusconi aprovecha la baza para intentar tapar sus escándalos.
Túnez sufre su primera crisis exterior desde que el presidente del país, Zine el Abidine Ben Alí, fue obligado a salir del país. Más de 5.000 ilegales han llegado en los últimos días a la isla italiana de Lampedusa que está en el límite de su capacidad. Roma, ha pedido un crédito de 100 millones de euros a la UE para afrontar la “emergencia humanitaria” a la vez que la acusa de burócrata y de reacción lenta.
Mientras, la jefa de la diplomacia europea ha visitado Túnez donde ha ofrecido ayuda económica y política.
La Unión Europea ya no es el mismo paraíso con ojos de un africano o un asiático. La crisis económica y, sobre todo, el aumento del paro han provocado un importante descenso en el número de personas que pretenden entrar ilegalmente en la UE.
La agencia europea de vigilancia de fronteras (Frontex) ha constatado cómo baja el número de de inmigrantes irregulares, de detenidos y de peticiones de asilo en el conjunto de los 27. La frontera greco-turca es ahora el primer punto de entrada.
Los extranjeros que viven en España son el 12,3 % de la población. Según Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, el 1 de enero del pasado año en España vivían 5,65 millones de personas de otras nacionalidades. Alemania, con más de siete millones es el país comunitario con más extranjeros. Los Estados miembros que menos residentes de fuera tienen son Bulgaria y Malta con 18.100.
Los ciudadanos que más se desplazan dentro de la UE son los rumanos, polacos e italianos.
Dos tipos de trabajadores que escasean en la UE podrán venir de terceros países sin tener que afrontar todos los problemas e impedimentos que en la actualidad encuentran los inmigrantes.
Son trabajadores con perfiles muy diferentes. Por una parte los temporeros cuyo trabajo se necesita sobre todo en la agricultura o el turismo. El otro grupo son los trabajadores cualificados de multinacionales que los trasladan de unas sedes a otras para aprovechar mejor sus conocimientos.
En menos de treinta días podrán obtener un permiso único de entrada y residencia siempre que tengan un contrato o propuesta firme de empleo.
Todos los menores deben ser tratados primordialmente como tales. Esta es la primera de las normas que ha adoptado la Comisión Europea sobre el trato que se debe dar a los menores que llegan de forma ilegal a los Estados miembros.
No es fácil saber cuantos menores no acompañados llegan a Europa, según la oficina de estadística de la UE, Eurostat, el año pasado las peticiones de asilo en solo 22 Estados fueron 10 960.
El plan de acción tiene tres ejes de acción principales: prevención de la migración insegura y la trata de seres humanos, acogida de los menores y garantías procesales y búsqueda de soluciones duraderas.
Aunque no lo parezca, Europa quiere a los inmigrantes y busca su integración en nuestras sociedades. Los 27 apuestan porque todas las políticas públicas tengan como eje transversal promover su incorporación.
Es lo que han planteado los responsables de inmigración en la Conferencia ministerial celebrada en Zaragoza. El texto aprobado persigue un nuevo discurso europeo de integración, que la Comisión europea debe elaborar cuanto antes. Primer objetivo: invertir en barrios con una elevada concentración de extranjeros.
Cientos de inmigrantes africanos han sido evacuados de la localidad italiana de Rosarno después de tres días de violencia racista.
Al menos 53 personas, entre ellas 18 policías han resultado heridas en los enfrentamientos entre los residentes locales y los inmigrantes que cada año acuden a la recogida de la mandarina.
Más de 1.000 inmigrantes han abandonado la ciudad, incluso los trabajadores que tenían permiso se han marchado.
A medida que pasa 2009 se acentúa la tendencia decreciente en el número de extranjeros que pretende entrar de forma irregular en la UE. En lo que va de año el número ha descendido un 20%.
Grecia acapara el mayor número de entradas ilegales, seguida de Italia y España, a mucha distancia. Además de las malas perspectivas económicas, los acuerdos alcanzados por algunos Estados de la UE con países de donde procede la inmigración han hecho efecto, así como las labores de vigilancia costera que lleva a cabo Frontex, la agencia que coordina el control de las fronteras exteriores de la UE.
A finales de octubre la UE tendrá listo un borrador que revisará la actual política de inmigración.
De esta manera se zanja la discusión a propósito de los emigrantes que Italia devuelve sin darles opción a solicitar asilo político, en los últimos días ha enviado 70 indocumentados a Libia, y las repetidas peticiones de que sean acogidos por países diferentes a los de llegada.