El pleno del Parlamento Europeo debatirá este miércoles con el Consejo y la Comisión sobre la «seguridad jurídica de las inversiones europeas fuera de la UE», a raíz de la expropiación de la petrolera YPF por parte del gobierno argentino. Por su parte la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, ha dicho que la decisión argentina ha preocupado mucho a la UE y que «envía una señal muy negativa a los inversores internacionales» en Argentina.
La presidenta argentina, Cristina Fernández ha anunciado que el Estado federal tomará el control del 51 por ciento de las acciones de las que un 24,4 por ciento será para las provincias. Cuando ya parecía que la presidenta argentina había desistido de su intención de nacionalizar la empresa petrolera YPF, de la que la mayor parte de las acciones está en manos de la empresa española Repsol, la noticia ha caído como una bomba.
La decisión del Gobierno español de permitir a la multinacional Repsol YPF buscar petróleo frente a la costa Canaria ha puesto en pie de guerra al archipiélago y a los ecologistas. El europarlamentario del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, pregunta si el expediente cumple con las exigencias del reglamento de la Comisión Europea y el ministro de industria dice que es una oportunidad para rebajar la factura energética española.
Un año después del tsunami que asoló el norte de Japón, y que dejó 20.000 muertos y desaparecidos pueblos destruidos y provocó una catástrofe nuclear; científicos, ecologistas y políticos continúan debatiendo sobre el futuro de esta energía. Según la OIEA, en el mundo funcionan 436 reactores y se están construyendo 63, seis de ellos en la UE (uno en Francia, uno en Finlandia, dos en Eslovaquia y otros 2 en Bulgaria).
Ser autosuficiente energéticamente es el deseo de todos los países, pero hay pocas opciones y en su mayoría son peligrosas para la salud y para el medioambiente. Estados Unidos está extrayendo el gas del subsuelo, el tan llevado y traído gas de esquisto, pero no parece que en Europa vaya a ser una realidad aunque en Polonia lo están intentando. En España hay algún proyecto en Álava y en Cantabria.
Como es sabido los recursos son finitos y la población no cesa de crecer. La solución más lógica es hacer un mayor y mejor uso de los recursos renovables en todos los ámbitos. Este ha sido el planteamiento de la comisaria de Investigación, Innovación y Ciencia Máire Georghegan-Quinn, que propone que se investigue en recursos biológicos y se abandone la economía basada en los combustibles fósiles.
El petróleo de esquisto se ha convertido en la esperanza energética del futuro. Todos los países inspeccionan su subsuelo con la intención de arrancar ese aceite negro que les puede dar la independencia energética. En Europa Francia que había comenzado la exploración ha dado marcha atrás, Polonia avanza en la explotación y Serbia lo ve como la esperanza de su despegue económico.
2011 deja para la Historia el desastre de la central nuclear de Fukushima, provocado por el tsunami que asoló parte de Japón. Las consecuencias no solo se dejaron sentir en el país más afectado. El accidente ha hecho que Europa se cuestione su programa atómico, ha endurecido las normas de seguridad en las centrales y ha provocado enormes pérdidas económicas que también se traducen, sobre todo en Alemania y Francia, en fuertes reducciones de puestos de trabajo.
El mundo busca desesperadamente nuevas formas de energía y cree haberlas encontrado en el gas de esquisto, gas natural almacenado en rocas de pizarra a cientos de metros en el subsuelo. En la UE entusiasma la idea porque sería la forma de independizarse energéticamente. Todos miran bajo los pies en Gales, el noroeste de Inglaterra, el sur de Francia, España o Polonia, donde pueden estar las mayores reservas de Europa. Quieren seguir el ejemplo de Estados Unidos que en 2010 se convirtió en el mayor productor de gas por primera vez en una década. México va por ese camino, aunque quizá el gas de esquisto no sea ni tan seguro ni tan sostenible.
España lidera, con Alemania, el desarrollo y uso de la energía eólica en la Unión Europea, al cubrir el año pasado el 16,4 por ciento de la demanda eléctrica del país. A pesar de ese avance, todavía hay carencias legales para valorar las tierras destinadas al parque generador. La energía producida por el viento, que históricamente sirvió para mover los barcos a vela y hacer funcionar los molinos, en la actualidad se utiliza cada vez más en el mundo para generar electricidad sin contaminar el ambiente, en una lucha por ahora desigual con las fuentes de origen fósil.
El «tren del infierno» como llaman los activistas antinucleares al convoy cargado con basura nuclear que se dirige al almacén de Gorleben en la Baja Sajonia, ha pasado la frontera entre Francia y Alemania la mañana de este viernes después de haber estado detenido durante 24 horas. Según las autoridades francesas para garantizar la seguridad, según las organizaciones porque en Francia adelantaron la salida un día para confundir a los activistas y Alemania se ha negado a dejarlo pasar porque iba fuera de horario.
La UE ha recibido una primera parte de las evaluaciones a las 143 centrales nucleares de la Unión. Aunque todavía es prematuro, hasta 2012 no se conocerán los resultados definitivos, ya se pueden sacar algunas consecuencias. La más importante, es que aunque la decisión de producir energía nuclear es prerrogativa de cada Estado miembro, la seguridad es cosa de todos. Especialmente de la UE a la hora de garantizar que se establezcan las normas más estrictas de seguridad y su cumplimiento.
La válvula del gasoducto submarino más largo del mundo que bombeará gas a Europa desde Rusia a través del mar Báltico, se ha abierto este martes en la ciudad alemana de Lubmin. Cuando todo el sistema esté terminado habrá dos canalizaciones de 1.222 kilómetros de longitud con una capacidad anual de 27.500 millones de metros cúbicos de gas. La segunda fase se espera que esté operativa el año próximo.
Los negociadores del gobierno federal de Bélgica han llegado a un acuerdo sobre la energía nuclear. Siguiendo una ley de 2003 el país abandonará la energía nuclear a partir de 2015. Las siete centrales nucleares que funcionan en el país se irán cerrando paulatinamente, aunque todavía no hay un calendario.
50.000 millones de euros para proyectos de infraestructuras en el periodo 2014 a 2020 que el presidente de la Comisión Europea Durao Barroso, espera que sirvan para compensar las medidas de ajuste que han tenido que adoptar los Estados miembros empujados por la crisis. De ese dinero 21.700 millones, a los que hay que sumar otros 10.000 del fondo de cohesión, irán a las redes de transporte. A proyectos energéticos transeuropeos se destinan 9.100 millones y 9.200 millones de euros a desplegar redes de banda ancha. Dinero que se multiplicará con las aportaciones que debe hacer cada Estado y con la financiación privada.
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha concedido un crédito de 350 millones de euros a las empresas que construyen la interconexión eléctrica entre Francia y España. Un proyecto de gran envergadura e innovador. Es la primera vez que una interconexión de tanta magnitud utiliza una tecnología que tiene la capacidad de convertir de forma muy rápida la corriente alterna en corriente continua que permite que todo el trazado se pueda hacer bajo tierra.
El gas ruso fluye ya por el gasoducto Nord Stream, que suministrará a la UE 55.000 millones de metros cúbicos a través del mar Báltico hasta Alemania. Se evita así el paso por países de tránsito, como Ucrania o Bielorrusia, con los cuales Moscú mantiene constantes disputas por sus tarifas. Según el primer ministro ruso, Vladimir Putin, el volumen de gas suministrado es comparable a la energía producida por once centrales nucleares.
El pasado mes de febrero la compañía IPIC, propiedad del Emirato de Abu Dabi, lanzó una OPA sobre la totalidad de las acciones de la petrolera española CEPSA. La compañía del Emirato era ya propietaria del 47% de las acciones, y la francesa Total, que aceptó ir a la oferta, y que era poseedora del 48% a través de su filial Ovidal. La Comisión europea autoriza este martes la adquisición por parte de IPIC.
Mientras los ciudadanos de la UE rechazan de forma masiva la energía nuclear, los Gobiernos y la Comisión Europea siguen pensando en mantenerla y aún en aumentarla. El comisario de Energía, Günther Oettinger, ha afirmado que durante la próxima década la Unión Europea seguirá caminando hacia una política energética común, donde la nuclear ocupará un lugar significativo.
El objetivo europeo de ahorrar un 20% de energía en 2020 está lejos de cumplirse. Los europeos seguimos despilfarrando energía y Bruselas vuelve a poner límites. Nuevas medidas que afectan a todos los eslabones de la cadena energética. Dicen que está en juego la competitividad de Europa, la reducción de emisiones contaminantes y el abastecimiento. El principio de actuación es que la energía más barata es la que no se consume.
El gobierno alemán ha decidido desconectar todas sus centrales nucleares antes de 2022. La coalición de democristianos, socialcristianos y liberales da marcha atrás y cede a la presión ejercida por el poderoso movimiento antinuclear alemán tras el accidente de la central japonesa de Fukushima. Las ocho centrales ya cerradas provisionalmente no volverán a abrir y las otras cerrarán en los próximos años. Las nucleares aportan el 23% de la energía en Alemania.
Ya están decididas los pruebas de resistencia a las que se van a someter las 143 centrales nucleares de la UE. Las pruebas, que se han hecho siguiendo la experiencia de lo ocurrido en Fukushima, incluyen pruebas de resistencia a catástrofes naturales como inundaciones, terremotos, o fallo humano, pero han dejado fuera los posibles ataques terroristas que harán las autoridades nacionales.
Las pruebas comenzarán el próximo 1 de junio y el resultado se conocerá durante el primer semestre del próximo año.
Noruega ha anunciado la concesión de explotaciones petrolíferas en el mar de Barents y confirma así la atención creciente que las petroleras están poniendo en las regiones árticas. De las 24 licencias de explotación otorgadas la mitad eran para esa zona, algo inédito hasta ahora.
Entre las multinacionales que se han presentado al concurso están la francesa GDF Suez, la italiana ENI, la alemana RWE DEA o la británica BG.