El calendario corre y las prisas para que entre en vigor el Tratado de Lisboa aumentan. 26 países esperan un movimiento a favor del presidente checo, Vaclav Klaus, para ratificarlo y poner fin a una pesadilla de más de un año.
Este martes hay un nuevo intento de acercamiento. El primer ministro checo, Jan Fischer, se reunirá con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, tras haber mostrado su predisposición a negociar. La salida puede estar en un anexo al Tratado «a la irlandesa».
La firma del presidente de Polonia, Lech Kaczynski, ya está en el Tratado de Lisboa. En una solemne ceremonia celebrada en Varsovia y ante los presidentes del Consejo, la Comisión y el Parlamento europeos, Kacynski ha rubricado el texto aludiendo a Polonia, como Estado soberano.
Kaczynski deja solo al otro jefe de Estado euroescéptico, el checo Vaclav Klaus, de cuya firma depende ya la entrada en vigor del Tratado, que reforma las instituciones comunitarias.
Optimista, pero escueto. El presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Bucek, se ha entrevistado hoy con el presidente checo, Vaclav Klaus, para persuadirle de que firme el Tratado de Lisboa y analizar las consecuencias que el retraso puede causar en la renovación de las instituciones europeas.
Buzek dice que la reunión con Klaus ha sido franca y abierta, tras lo cual afirma que trabajará para encontrar una solución. El presidente checo quiere ahora que el Tratado recoja algunas excepciones para su país como las que tienen el Reino Unido y Polonia. Mañana firmará el tratado el otro presidente euroescéptico, el polaco, Lech Kaczinsky.
El presidente checo, Vaclav Klaus, quiere evitar reclamaciones de la minoría alemana expulsada de Checoslovaquia, tras la Segunda Guerra Mundial, y exige que el Tratado de Lisboa lo recoja.
El presidente de turno de la Unión, Fredrik Reinfeldt, ya comunicó anoche a Klaus que eso implicaría reabrir el Tratado y retrasarlo aún más.
Un paso adelante y otro atrás para llegar a la firma del Tratado de Lisboa. El presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, viaja hoy a Praga para entrevistarse con el presidente checo, Vaclav Klaus, y el primer minsitro, Jan Fischer. Tras los obstáculos puestos por Klaus, Buzek planteará el coste que supondría retrasar la aplicación del Tratado.
En la otra capital euroescéptica, Varsovia, se confirma que el presidente Kaczynski firmará el Tratado el próximo sábado. Los líderes de las instituciones de la UE ya han confirmado su asistencia al acto.
En unas horas, las expectativas de que el Tratado de Lisboa diese su penúltimo paso se han desvanecido. Esta mañana, un asesor del presidente polaco, Lech Kaczynski, afirmaba que cumplirá su palabra y firmará este domingo el Tratado de Lisboa. Horas después, su hermano gemelo, el ex primer ministro del país, Jaroslaw Kaczynski, lo desmentía.
La firma de los presidentes de Polonia y la República Checa es eL único requisito que falta para que el Tratado entre en vigor. El primer ministro checo, Jan Fischer, confirmó ayer a los dirigentes de la UE que su presidente, Vàclav Klaus, lo hará antes de fin de año.
Se celebran los Open Days del Comité de las Regiones.Son los estados generales de Europa y reflejan el estado de la cuestión. Ciudades y regiones de Europa en un ir y venir de encuentros, citas, exposiciones, paneles, debates... un mercado de buenas ideas, mejores intenciones y prácticas recomendables.
Crónica de Juan Cuesta para euroXpress desde Bruselas.
«No hay nada claro lo importante es que nosotros seamos flexible y estemos dispuestos a reaccionar». Con esta frase el Presidente sueco de la UE ha resumido la reunión que ha mantenido con el primer ministro checo, Jan Fischer, el presidente de la Comisión europea José Manuel Barroso y el presidente del Parlamento Europeo Jerzy Buzek.
Fischer, no ha sido muy explícito ha dicho que el presidente Klaus esperará la resolución del Tribunal Constitucional para firmar el Tratado de Lisboa. Finalmente el encuentro se ha realizado por videoconferencia. El otro mandatario euroescéptico, el polaco Lech Kaczynski se hace de rogar para estampar su firma, aunque un diario local asegura que lo hará hoy mismo.
El ex primer ministro británico, Tony Blair, se lleva estos días todo el protagonismo de la UE, crea polémicas, divide partidos y centra foros de opinión. Todo eso sin decir una palabra.
Su posible candidatura a la presidencia de la Unión, cargo que se crea con el nuevo Tratado de Lisboa, está provocando maniobras desde Bruselas a Londres, pasando por todas las capitales europeas.
Europa ha superado el obstáculo irlandés para sacar adelante el Tratado de Lisboa y han entrado las prisas por ratificarlo cuanto antes. Sólo falta la firma de los presidentes de Polonia y la República checa para que la Unión Europea pueda componer una reforma institucional más necesaria que nunca.
La prensa europea reflexiona hoy sobre el torpedeo del presidente checo, Vàclav Klaus, y la incapacidad de la UE para evitar el bloqueo de un euroescéptico.
Un buen día para Irlanda y un buen día para Europa. La frase la repiten ya todos los altos cargos de la UE. Los irlandeses han respaldado mayoritariamente el Tratado de Lisboa en el segundo referéndum celebrado ayer.
El sí ha ganado por un 67% y en Dublín y Bruselas se habla de una nueva etapa para hacer una Europa más eficaz, más democrática y más transparente.
Todo indica que el Tratado de Lisboa ha tenido esta vez un respaldo mayoritario por parte de los irlandeses. Los primeros resultados, aun muy escasos, dan una victoria clara del sí.
El gobierno da por definitivo los datos iniciales del escrutinio, los promotores del no admiten su derrota y ya el presidente del Parlamento Europeo celebra el compromiso del pueblo irlandés con el proyecto europeo.
Este sábado sabremos si los irlandeses han aprobado en referéndum el Tratado de Lisboa. El recuento de los votos emitidos ayer durará desde las 9 de la mañana hasta media tarde.
No hay datos por tanto hasta ahora, pero responsables del escrutinio avanzan que la participación estará en torno al 50 %. Un sondeo realizado a la salida de los colegios electorales da la victoria al sí con un 60 % de votos.
En las sedes del Taoiseach, primer ministro irlandés, y en las instituciones europeas tienen preparadas las copas para brindar por el Tratado de Lisboa. Ni en Dublín ni en Bruselas quieren plantearse que los irlandeses lo rechacen en el referéndum de hoy.
La UE necesita el sí más que nunca para reforzarse de cara a los europeos y de cara al mundo e Irlanda para salir de la crisis y no perder el tren europeo. Pero una cosa son los poderes políticos y económicos y otra los ciudadanos. Un cronista dice que en los pubs de Dublín interesa más el aniversario de la Guinness que el Tratado de Lisboa.
El cambio climático, los transportes europeos y el espacio de libertad, seguridad y justicia son los temas que se van a debatir en el pleno del Comité de las Regiones que se va a reunir el próximo lunes.
El pleno del Comité de las Regiones coincide con los Open Days «Semana Europea de las Regiones y Ciudades» el acto más importante del calendario de la política regional de la UE.
El presidente alemán, Horst Koehler, ha firmado las leyes de acompañamiento necesarias para ratificar el Tratado de Lisboa. Después de eso no queda más que una cuestión técnica, los documentos se publicarán este jueves en el boletín oficial del Estado alemán.
Después de la ratificación de Alemania sólo quedarían República Checa, Polonia e Irlanda por hacerlo. Para que el Tratado de Lisboa entre en vigor debe de estar ratificado por todos los Estados miembros
José Manuel Durao Barroso, nada más ser ratificado por el Parlamento Europeo como presidente de la Comisión, ha viajado a Irlanda para hacer campaña a favor del sí en el referéndum sobre el Tratado de Lisboa del próximo 2 de octubre.
Barroso ha contado las ventajas del Tratado para Irlanda, pero también ha advertido de las consecuencias negativas. Una inmediata es que Irlanda podría perder el representante que ahora tiene en el ejecutivo comunitario.
El portugués José Manuel Durao Barroso ha sido ratificado por el Parlamento Europeo como presidente de la Comisión para los próximos cinco años. 382 eurodiputados han votado a favor, 219 en contra y 117 se han abstenido.
Barroso ha conseguido el apoyo de los grupos conservadores, pero también de liberales y socialistas españoles y portugueses, que se han desmarcado de la posición del grupo socialista europeo.
«No hay una verdadera comunidad solidaria si se deja a los más vulnerables de lado»
Jerzy Buzek, Presidente del Parlamento Europeo se ha referido a los retos que tiene la Unión Europea en la actualidad, en el discurso inaugural de su mandato, tras su elección el pasado julio.
La crisis económica, la seguridad energética, la protección del medio ambiente, la política exterior o los derechos humanos son los principales desafíos, pero también ha hecho referencia a la importancia de la solidaridad europea y del sistema de valores comunitario.

El ex presidente del Gobierno español, Felipe González, no será candidato para el puesto de presidente del Consejo Europeo que se creará cuando entre en vigor el Tratado de Lisboa.
En cuanto a la posibilidad de que sea el ex primer ministro británico Tony Blair quien ocupe el cargo, Felipe González responde que hay otros candidatos.
Un 46 por ciento de los irlandeses está dispuesto a dar el sí al Tratado de Lisboa en el referéndum del próximo 2 de octubre. La última encuesta realizada, y publicada por The Irish Times, confirma que los partidarios del Tratado siguen siendo mayoría, pero han perdido 8 puntos desde la anterior encuesta, realizada en mayo.
De nuevo, parece que las causas de los recelos al Tratado son exclusivamente nacionales. Un 80 por ciento de los encuestados confiesa que en tiempos de crisis económica es mejor formar parte de la Unión Europea.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, propone una nueva Europa, dotada de ambición, que tenga a los ciudadanos en el centro de la agenda política. Superar la crisis económica, invertir en sostenibilidad y mantener los valores sociales de Europa son los objetivos. Si no se afrontan esos retos –ha dicho- «nos veremos abocados a la irrelevancia».
Barroso ha expuesto su programa político al Parlamento Europeo, que debe votar su reelección para un nuevo mandato. Cuenta con el apoyo de los conservadores, está venciendo las resistencias socialistas y ahora hace guiños en su proyecto para contentar a liberales y verdes.
Polonia conmemora el 70 aniversario del inicio de la II Guerra Mundial en la ciudad polaca de Gdansk, con la asistencia de veintidós jefes de Estado y de Gobierno.
La jornada se ha iniciado recordando el momento exacto en el que comenzó la II Guerra Mundial, a las 4,45 del 1 de septiembre de 1939 el acorazado alemán Schleswig-Holstein abrió fuego contra la guarnición de la península de Westterplace, próxima a Gdansk. La ceremonia ha estado presidida por el Primer Ministro polaco Donald Tusk y el presidente Lech Kaczynski.
El horror de esta guerra en la que murieron 60 millones de personas y se cometieron actos terribles contra la humanidad, hizo que muchas personas se plantearan la unidad de Europa como única forma de que no se repitiera.
El eurodiputado Daniel Cohn-Bendit “Dany el Rojo” icono de mayo del 68, no se muestra preocupado por el peso adquirido por la ultraderecha en el Parlamento de Estrasburgo, lo considera una extravagancia; pero sí por el avance del centroderecha liberal, que ve como un problema para el porvenir de Europa.