Por Carlos Franganillo (Moscú)
Las enormes puertas doradas del salón de San Andrés, en el Kremlin, se abren por tercera vez para Vladimir Putin. Ante 2.000 invitados, recorrerá la alfombra roja del antiguo salón del trono imperial y jurará el cargo de presidente, como hizo en 2000 y 2004. Será su regreso formal a la cúspide del poder político ruso –esta vez por un mandato de 6 años tras la reforma constitucional de 2008-, aunque la mayoría de los analistas coinciden en que, a pesar de ocupar el cargo de primer ministro durante los últimos 4 años, las grandes decisiones han pasado por la mesa de su despacho y no por la de Dimitry Medvedev.
El gobierno ucraniano confiaba en estar esta primavera en el escaparate internacional que proporciona la Eurocopa de fútbol, que comienza el 8 de junio. Y lo está, pero con una realidad bien distinta. Una cadena de atentados en la ciudad de Dnipropetrovsk ha provocado este viernes 29 heridos y pone en cuestión la seguridad del país ante el acontecimiento deportivo, mientras se aplaza el juicio a la opositora Timoshenko y se distribuyen fotos de los supuestos malos tratos que ha recibido en la cárcel. Ya hay llamamientos a boicotear la Eurocopa.
Se han reanudado en Estambul las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, interrumpidas desde enero de 2011, entre el grupo 5+1, encabezado por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y representantes de la república islámica. Tras el primer encuentro, un portavoz de la UE considera que el diálogo es constructivo. La reunión se celebra en medio de tensiones por el embargo al petróleo iraní acordado por la UE y la amenaza militar israelí.
Vladímir Putin vuelve a la presidencia de Rusia por la puerta grande, tras ganar por mayoría absoluta en la primera vuelta de las elecciones, aunque con la sombra de actuaciones fraudulentas. La UE mira con atención a Moscú, donde hay un socio comercial imprescindible, donde está el primer proveedor de gas a Europa, una de las economías que más rápido crece en el mundo y un líder político que tiene sitio propio en la política internacional y no coincidente con los intereses europeos.
Un 99,7% de los serbios de Kosovo rechazan la independencia del país de Serbia en un referéndum no vinculante, que refleja la tensión en un territorio que aspira a formar parte de la Unión Europea. Ni siquiera las autoridades serbias han visto con buenos ojos una consulta que entorpece su acercamiento a Bruselas. La UE ya ha dicho que el referéndum no es la solución para normalizar las relaciones entre los dos países balcánicos.
El primer ministro chino, Wen Jiabao, se ha comprometido a colaborar para resolver la crisis de la eurozona, ante los líderes de las instituciones europeas, pero no ha especificado cómo. La cumbre UE-China pretendía arrancar más inversiones de Pekín en el fondo europeo de rescate permanente, pero se ha quedado en una ambigua promesa de colaboración. El comercio, la contaminación, los derechos humanos, Siria… La lista de contenciosos abiertos entre los dos gigantes es amplia.
Los 27 socios comunitarios no podrán importar petróleo de Irán a partir del próximo 1 de julio. El embargo, decidido por los ministros de Exteriores de la UE, pretende presionar a Teherán para que vuelva a las negociaciones sobre su programa nuclear. España, Italia y Grecia son los países más perjudicados por la medida, pero aseguran que ya tienen nuevos suministradores de crudo.
La esperada cumbre entre Ucrania y la UE terminó con un jarro de agua fría para las aspiraciones de Kiev de firmar el Acuerdo de Asociación con Europa. Bruselas, con sonrisas y apretones de mano, habla de politización de la justicia en el país y vincula el acercamiento entre ambas partes a la liberación de la exprimera ministra Yulia Timoshenko, encarcelada por un supuesto caso de abuso de poder.
La Comisión Europea ha aprobado un paquete de ayuda para los territorios palestinos por 160,4 millones de euros para 2012. La partida se destinará al funcionamiento de la Autoridad Nacional Palestina, a servicios esenciales y ayuda a los refugiados. La UE lo presenta como un renovado compromiso político y financiero para construir un Estado palestino democrático y viable.
La Unión Europea y Estados Unidos celebran este lunes una cumbre transatlántica con la economía mundial estancada, la crisis más profunda del euro y el déficit estadounidense haciendo sonar las alarmas. Juntos forman el mayor bloque económico y comercial del mundo pero afrontan la crisis financiera por separado, con visiones distintas de cómo conseguir la estabilidad financiera y el crecimiento económico.
La Unión Europea ha puesto uno de los grandes focos de su política exterior en la Libia postGadafi. La jefa de la diplomacia europea ha inaugurado una delegación de la UE en la capital, Trípoli, y ha renovado el compromiso europeo en la construcción de una Libia democrática, lo que se traduce en casi 200 millones de euros.
La adhesión de Palestina a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como miembro de pleno derecho ha vuelto a poner de manifestó la falta de una política exterior común en la UE. Mientras Alemania votaba en contra junto a Estados Unidos, Francia o España apoyaban el ingreso y la división entre los 27 se hacía evidente. La admisión de Palestina ha provocado el castigo de Washington a la UNESCO.
El presidente del Parlamento Europeo Jerzy Buzek, ha visitado este domingo Trípoli, es el primer líder occidental que viaja a Libia tras la muerte de Gadafi. Se ha entrevistado con el presidente del Consejo Nacional de Transición Abdel Jalil. En la Plaza de los Mártires habló con un ciudadano que le agradeció la ayuda de la UE pero le expresó su temor de que Libia se convierta en una colonia de occidente. Esa es una de las muchas preocupaciones que tienen los libios después de ocho meses de lucha y la desaparición de Gadafi.
El eurodiputado de IU Willy Meyer ha sido agredido por agentes de la policía marroquí cuando intentaba bajar del avión que le había llevado a El Aaiún (Sáhara Occidental). Rodeado el aparato por policías y militares, el eurodiputado se ha visto obligado a volver a Las Palmas, de donde procedía. Meyer pretendía comprobar in situ la situación de los derechos humanos en la población saharaui.
La Cumbre Iberoamericana de Asunción ha puesto de relieve la distancia que separa a Europa del club latinoamericano, que ha sabido sortear la crisis financiera y ahora se ve perjudicado por las consecuencias de los problemas de deuda en la UE. Con presencia del Rey Juan Carlos y de Zapatero y ausencia de los jefes de Estado de los países más potentes de Iberoamérica, la Cumbre se ha preocupado de la inclusión social en sus democracias, con propuestas muy diferentes del camino a seguir. Un enfrentamiento entre el presidente de Ecuador y los representantes del Banco Mundial centró el final del encuentro.
A China y a otras economías emergentes les preocupa que la crisis de la deuda europea se extienda y pueda llegar hasta ellos. China tiene una gran cantidad de sus reservas en moneda extranjera y es el principal socio comercial de la UE por lo que está enviando serios avisos y propuestas como la de participar en un nuevo fondo especial de inversores privados o países emergentes dentro del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).
La exprimera ministra ucraniana, Yulia Timoshenko, ha sido condenada este martes a siete años de cárcel por abuso de poder, tras un polémico proceso en el que se ha visto la mano del actual presidente Viktor Yanukovich. La UE cree que el juicio no ha sido transparente y advierte de que la sentencia tendrá consecuencias. Bruselas negocia con Ucrania un acuerdo de asociación y libre comercio.
La cumbre entre la UE y sus vecinos del Este de Europa, seis países de la antigua Unión Soviética, ha terminado con un llamamiento a la democracia y el respeto a los derechos humanos como paso previo a un acercamiento, al menos, comercial. La situación en Bielorrusia, considerada la última dictadura de Europa, ha enturbiado el encuentro, al que asistieron los líderes de Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Moldavia y Ucrania.
A mano alzada y por amplia mayoría, el pleno del Parlamento Europeo ha aprobado una resolución de apoyo a la «legítima» solicitud palestina para ingresar en la ONU como miembro de pleno derecho. Los eurodiputados exigen una postura común de los 27 socios de la UE en el mismo sentido y piden más acción de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, en su papel de mediadora entre palestinos e israelíes.
El pacto entrará en vigor a principios de 2012 y tendrá validez por un periodo de 10 años. Las exportaciones palestinas quedarán exentas de pagar aranceles en los productos agrícolas, el pescado y los productos derivados. Las exportaciones se podrán enviar directamente a Europa sin que tengan que someterse a los actuales controles de las autoridades aduaneras israelíes.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton condena en los términos más enérgicos la escalada en Yemen y se une a la advertencia que en las últimas horas ha hecho el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Por su parte el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha hecho de nuevo un llamamiento para que se ponga fin a la violencia e insta a todas las partes a que emprendan de forma «urgente» una transición política.
Las delegaciones de los 27 países de la Unión Europea, Estados Unidos e Israel han abandonado el pleno de la Asamblea General de la ONU, después de que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad los acusara de defender totalitarismos y de ser los causantes de la recesión económica global. Sus críticas, según algunos diplomáticos, han cruzado la línea roja: El 11-S y el Holocausto han servido para lanzar guerras y apoyar al sionismo.
La política exterior europea vuelve a encallar. Los 27, reunidos en Sopot (Polonia), no han conseguido consensuar una posición común para reconocer la creación de un Estado palestino, que se debatirá en la ONU en un par de semanas. Alemania e Italia se oponen; España, Suecia o Bélgica lo apoyan; Francia y Reino Unido, solo quizás.