La Comisión Europea es el brazo ejecutivo de la UE, su función es representar y defender los intereses de la Unión, es políticamente independiente y no depende de los gobiernos nacionales.

Gestiona la actividad diaria de la Unión Europea: aplica las políticas, ejecuta los programas y utiliza los fondos que han aprobado el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo.
Al igual que las otras grandes instituciones fue creado en los años 50, al amparo de los tratados constitutivos de la Comunidad Europea.
La Comisión europea está presidida por el Comisario portugués José Manuel Durao Barroso y está compuesta 26 Comisarios, uno por cada país de la Unión.
Estructura de la Comisión
Los miembros de la Comisión deben ser renovados cada cinco años, seis meses después de las elecciones al Parlamento Europeo.
Los Gobiernos de los países miembros se ponen de acuerdo para designar un nuevo Presidente, que debe ser aprobado por el Parlamento.
El Presidente, junto con los diferentes Gobiernos nombra a los 27 Comisarios, esta lista debe ser comunicada al Parlamento que entrevista a los candidatos y somete a votación el dictamen.
Una vez que es aprobado por mayoría cualificada ( al menos los tres cuartos de los votantes) el Parlamento designa oficialmente la nueva Comisión.
Todo este procedimiento se pondrá en marcha a partir del 31 de octubre de 2009.
El Parlamento Europeo tiene el poder de disolver la Comisión haciendo una moción de censura. Por su parte el Presidente de la Comisión puede solicitar la dimisión de un Comisario siempre que los otros Comisarios lo aprueben.
El número de miembros de la Comisión ha ido aumentando a medida que nuevos países se adherían a la UE. Para que sea operativa a partir de este año tendrá menos Comisarios. La cifra final se determinará mediante Decisión del Consejo. Los Comisarios serán designados por rotación de tal manera que se garantice una representación equitativa de los países.
Sede de la Comisión Europea
En la Comisión trabajan expertos, traductores, intérpretes, secretarios... en total unos 23.000 funcionarios. Parece una cifra exagerada a primera vista, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que sólo en el Ayuntamiento de Madrid trabajan más de 20.000 funcionarios.
La sede de la Comisión está en Bruselas (Bélgica), también tiene oficinas en Luxemburgo, representaciones en todos los países de la UE y delegaciones en muchas capitales de todo el mundo.
El representante de la Comisión en España es
Francisco Fonseca Morillo. La sede está en Madrid
Paseo de la Castellana, 46
E-28046 Madrid
Teléfono: 914238000
Correo electrónico:
eu-es-docu@ec.europa.eu
También hay una representación regional en Barcelona dirigida por
Manel Camós Grau
Paseo de Gracia, 90, 1º
E- 08008 Barcelona
Teléfono: 934677380
Fax: 9346781
Correo electrónico:
burbar@ec.europa.eu
http://ec.europa.eu/spain/index_es.htm
Funciones de la Comisión Europea
Es la responsable de elaborar propuestas de nueva legislación europea, que presenta al Parlamento y al Consejo. Las propuestas deben estar destinadas a defender los intereses de la Unión y de sus ciudadanos, y no los de países o sectores industriales específicos.
Como órgano ejecutivo de la Unión, la Comisión es responsable de gestionar y ejecutar el presupuesto de la UE. Las autoridades nacionales y locales son las que realizan la mayor parte del gasto real, pero la Comisión se encarga de supervisarlo, bajo el ojo vigilante del Tribunal de Cuentas.
La Comisión también gestiona las políticas adoptadas por el Parlamento y el Consejo, como la Política Agrícola Común. Otro ejemplo es la política de competencia, donde la Comisión tiene poder para autorizar o prohibir fusiones entre empresas. La Comisión también tiene que garantizar que los países de la UE no subvencionen a sus industrias, distorsionando así la competencia.
Garantiza la correcta aplicación de la legislación de la UE en todos los Estados miembros.
Si constata que un país de la UE no aplica una ley de la Unión puede adoptar medidas que en el peor de los casos terminarán en el Tribunal de Justicia, que puede imponer sanciones. Las sentencias del Tribunal son de obligado cumplimiento para los Estados miembros y las instituciones de la UE.
La Comisión Europea es un portavoz importante de la Unión en la escena internacional. Tiene la responsabilidad de negociar acuerdos internacionales en nombre de la UE.