Fallece Santiago Carrillo, líder histórico del comunismo en Europa

El histórico dirigente del PCE ha fallecido hoy a los 97 años. Había sido secretario general del Partido Comunista de España (PCE) desde 1960 a 1982. Líder controvertido en algunos momentos de su actividad política, uno de los retos más importantes fue su apuesta clara por la Transición demócratica en España.

Santiago Carrillo firmando libros en la Feria del Libro de Madrid
Santiago Carrillo en 2006

El veterano político fue la última figura pública que tomó parte activa en la Guerra Civil, pasó un periodo de exilio y participó en una transición tensa a la democracia que marcó el turbulento siglo XX español. Se opuso a la invasión de Checoslovaquia en 1968, y junto al italiano Enrico Berlinguer defendió que la izquierda buscara su propio camino hacia el socialismo, sin ataduras con la URSS. Partidario del eurocomunismo, esta postura le granjeó grandes problemas con algunos líderes comunistas del PCE.

Una imagen que los españoles tienen grabada en la retina es la de Carrillo y Adolfo Suárez, otro de los fundadores de la España moderna, negándose a ponerse a cubierto en el intento de golpe de Estado de 1981.

Retirado de la primera fila de la política nacional, Carrillo, ha continuado tomando parte activa en la vida política española, escribiendo ensayos políticos y haciendo lúcidas contribuciones en seminarios públicos y en un programa radiofónico semanal. «Soy un político con sentido de la realidad», dijo hace años a una agencia de noticias extranjera, explicando su carrera. «Si se puede decir algo bueno de mí, es que he vivido muchos años y he participado activamente en muchos episodios de la historia de España», dijo, al presentar un documental en 2009.

Hijo de un líder sindical, el activismo de Carrillo comenzó en 1931 cuando, con 15 años, informaba para un periódico socialista y se sumó a la multitud que celebró el exilio del rey Alfonso XIII y la declaración de la Segunda República.En 1936, se unió a las filas republicanas para frenar el levantamiento que derivó en una sangrienta Guerra Civil que duró tres años y acabó con la instalación en el poder del general Francisco Franco.

Fue elegido responsable del orden público en un comité de defensa establecido en Madrid en noviembre de 1936 cuando las tropas franquistas se aproximaban a la capital y el Gobierno republicano había huido a Valencia. Tras la victoria de las tropas de Franco en 1939 Carrillo inició, como miles de españoles, el camino del exilio, principalmente a Francia, desde donde ayudó a organizar la resistencia a la dictadura.

En 1960 fue designado secretario general del Partido Comunista (PCE) y comenzó a recibir las críticas del régimen de Franco por su supuesta participación en la masacre de Paracuellos de 1936, cuando murieron varios miles de seguidores de la revuelta militar, de la que la ultraderecha siguió culpando a Carrillo en el transcurso de los años. Carrillo siempre defendió su inocencia, diciendo que tuvo poca influencia ya que era un oficial joven y menor y que no tenía idea de lo que estaba ocurriendo en una ciudad asediada, caótica y sin ley cuya población estaba enloquecida por los bombardeos y las atrocidades. Un episodio que ni un bando ni otro han permitido que se aclarara.

Carrillo tuvo que esperar hasta la muerte de Franco en 1975 para volver a España. En 1977, volvió al Parlamento en las primeras elecciones en España desde 1936, pero en 1982 el PCE obtuvo malos resultados y dejó el partido.

En las primeras elecciones democráticas, el 15 de junio de 1977 fue elegido diputado al Congreso por Madrid, junto con la histórica Dolores Ibarruri "La Pasionaria", y formó parte en el proceso de elaboración de la nueva Constitución. Fue reelegido en las diferentes elecciones hasta 1982, cuando el "voto útil" que llevó al gobierno al PSOE, supuso una gran derrota para los comunistas. A partir de ese momento se producen abandonos de importantes líderes del denominado sector renovador. El 6 de noviembre de 1982 deja la secretaría general en manos de Gerardo Iglesias y en 1985 es expulsado del PCE. Pocos años después dejó la política activa.

Retirado de la primera fila, Carrillo continuó tomando parte activa en la vida política española, escribiendo ensayos políticos y haciendo lúcidas contribuciones en seminarios públicos y en un programa radiofónico semanal. "Soy un político con sentido de la realidad", dijo hace años a una agencia de noticias extranjera, explicando su carrera. "Si se puede decir algo bueno de mí, es que he vivido muchos años y he participado activamente en muchos episodios de la historia de España", dijo, al presentar un documental en 2009.