La UE acelera sus relaciones con Moldavia y Georgia

Los acontecimientos en Ucrania han llevado a los Veintiocho a acelerar los acuerdos con estas dos ex repúblicas soviéticas Moldavia y Georgia que también han sido tentadas por los intereses rusos. A partir de este lunes en Crimea, ya se podrá utilizar el rublo, la moneda oficial rusa. La velocidad con la que vuelve a formar parte de la madre patria rusa es rápida e imparable, y la UE es consciente de ello.

Parlamento de Moldavia
Parlamento de Moldavia / Foto Share Alike 2.0

Los acontecimientos en Ucrania han llevado a los Veintiocho a acelerar los acuerdos con estas dos ex repúblicas soviéticas Moldavia y Georgia que también han sido tentadas por los intereses rusos.

A partir de este lunes en Crimea, ya se podrá utilizar el rublo, la moneda oficial rusa. La velocidad con la que la ex región ucraniana vuelve a formar parte de la madre patria rusa es rápida e imparable, y la Unión Europea es consciente de ello.

El pasado mes de noviembre, el conglomerado europeo firmaba sendos preacuerdos de asociación con Georgia y Moldavia en una solemne ceremonia celebrada en el centro de congresos y exposiciones Litexpo de Vilna, que acogía la tercera cumbre de la UE y la Asociación Oriental, los recientes acontecimientos han empujado a la UE a apresurar aún más su acercamiento con estas dos ex repúblicas soviéticas, cuyo tratado de asociación se fijó para noviembre de este año.

Los documentos, que fueron firmados en presencia de los jefes de Estado y Gobierno de los Veintiocho y de las seis antiguas repúblicas soviéticas europeas y caucasianas (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania) participantes en la Asociación Oriental, significó especialmente «un día histórico», según palabras del primer ministro moldavo Iure Leanca, quien destacó que su país ha sido siempre parte de Europa y que este preacuerdo era una muestra de confianza en Moldavia.

Sin embargo, los últimos acontecimientos con Crimea como especial protagonista y el acercamiento de la región fronteriza moldava Transnistria con Rusia, ha llevado a Moscú a presionar a antiguos países amigos como Moldavia y Georgia, con la que les une unos más que evidentes lazos culturales y sociales. Esto ha empujado a la UE a acelerar a antes de tres meses, en junio, la firma con ambos países de sendos acuerdos comerciales y políticos.

Este año, en Moldavia se celebran elecciones. Por un lado, los proeuropeos, los partidos de la coalición formada por la Alianza por la Integración Europea ostentan una amplia ventaja sobre la oposición comunista. Según diferentes encuestas, éstos podrían obtener más del 60% de los votos frente a los segundos que obtendrían una horquilla de votos entre el 20 y el 30%. Sin embargo, las presiones económicas de Rusia sobre Moldavia son muchas. No solo se limitan al suministro de gas. Un número elevado de moldavos poseen permisos de trabajo en Moscú, que podría retirar si el país decide imitar a Ucrania e inclinarse más por Occidente.

Además los resultados de las elecciones municipales de 2011, tampoco tranquilizan a Bruselas. El Partido de los Comunistas de Moldavia (PCM) se hizo con el 49,9% de los votos, el Partido Liberal el 29,8%, el Partido Liberal-Democrático el 12,8% y el Partido Democrático el 2,7%.

Moldavia es uno de los países más pobres de Europa pero su importancia estratégica es vital cara a extender los intereses de la UE en el viejo continente. Pese a que se trata de uno de los países más pobres en recursos como petróleo o sal, mantiene unas destacadas relaciones comerciales con estados miembros como Italia, Rumanía o Alemania.

La Unión Europea también acelera sus procesos con Georgia, una potencia de energía hidráulica del viejo continente. Pese a su pequeño tamaño, Georgia supondría otra de las fronteras de la Unión Europea en la región euroasiática del continente.

En las negociaciones del pasado septiembre, el comisario de Energía, Günther Oettinger declaró «las negociaciones de hoy marcan el camino de Georgia hacia la integración regional y la cooperación reforzada energética con la UE. Entrar en la Comunidad Energética atraerá inversiones en Georgia y acercará a los ciudadanos y negocios georgianos a la Unión Europea». Para los entendidos, Rusia no ha dicho todavía su última palabra respecto a estos países.