Brasil 2014: La Canarinha y Colombia se citan en cuartos

Brasil volvió a ofrecer dudas y salvó los muebles en la tanda de penaltis ante Chile, en un partido que finalizó igualado (1-1) al final del tiempo reglamentario y de la prórroga. El gol de Jara en propia meta fue neutralizado por el de Alexis, ambos en la primera mitad. Por otro lado, Colombia llega a cuartos por vez primera tras vencer de manera convincente (2-0) a una Uruguay que notó en exceso la baja de Luis Suárez.

Un momento del partido Brasil-Chile
Brasil y Colombia se verán las caras en cuartos/ Foto: Getty images para Sony

La anfitriona del torneo, la selección brasileña, no termina de arrancar. Sangre, sudor y lágrimas necesitó el conjunto de Scolari para eliminar a Chile, un equipo que mereció más suerte y que, en muchos momentos, bailó a la pentacampeona del Mundo, quien fue abucheada por su propia afición durante algún momento del juego y se libró de una hecatombe histórica.

Los dos equipos contaban con sus once jugadores más habituales y tenían claras sus intenciones. Las de los amarillos pasaban por que llegaran balones a las botas de Neymar. Las de Sampaoli estaban destinadas a pelear el partido desde el primer minuto, independientemente de cuán hostil fuera el ambiente en la grada. A pesar de que dicha premisa fue cumplida por sus jugadores, salió mejor el rival. En el minuto 6 Marcelo pudo adelantar a los suyos con un remate desde la frontal del área que se escapó cerca del poste derecho de la portería de Bravo. Poco más de diez minutos después, un córner sacado por Neymar lo prolonga Thiago Silva y, al segundo palo, Jara hace diana en la meta equivocada. Brasil ya iba por delante y la fiesta era ensordecedora en Belo Horizonte. Lo más difícil parecía ya realizado.

La tripleta atacante de los locales, Neymar, Fred y Hulk, comprometían una y otra vez a la defensa chilena, especialmente a un Silva quizá algo más acostumbrado a desempeñar su labor como mediocentro en el Osasuna, en lugar de hacerlo como defensa central. Cuando más apagados parecían los chilenos, apareció Alexis para silenciar a la afición brasileña con un disparo cruzado desde dentro del área que superó a Julio César. La jugada viene precedida, por cierto, de un clamoroso error defensivo entre Marcelo y Hulk en un saque de banda.

Antes del descanso, Neymar y Alves cerca estuvieron de asestarle otro nuevo golpe a 'La Roja'. El primero con un testarazo desviado por un zaguero y el lateral merced a un misil desde la zona de tres cuartos que Bravo despejó a saque de esquina.

Samba chilena en la segunda parte

Espectacular exhibición futbolística la del cuadro andino durante los segundos cuarenta y cinco minutos. Monopolizaron la posesión del esférico, desesperando al doble pivote formado entre Fernandinho y Luiz Gustavo y triangulando con una rapidez y confianza pasmosas, dignas de alguien que no se conforma solo con eliminar a la campeona del Mundo de 2010 en la primera fase. A pesar de ello, no llegaron con excesivo peligro a los dominios de Julio César e incluso fue la Canarinha la que dispuso de mejores ocasiones, como, por ejemplo, un gol anulado a Hulk por mano, un latigazo del futbolista del Zenit que sacó el '1' chileno con una mano providencial o un fallo de Jo Alves al no empalar un balón proveniente de la banda izquierda cuando lo tenía todo de cara.

El encuentro necesitó de otros treinta minutos para decantarse por el primer cuartofinalista del Mundial. En ese tiempo extra, Chile agotó sus reservas de combustible y físicamente se vino abajo. Los de Scolari apretaron pero chocaron contra una muralla defensiva imposible de derrumbar. Incluso se dieron con un canto en los dientes cuando el trencilla decretó el final de la prórroga, puesto que en el último suspiro, Pinilla empotró el esférico en el travesaño de la portería carioca. Los fantasmas de 1950 se cernían de nuevo sobre una escuadra que se jugaría su futuro en el cara o cruz de los penaltis.

Julio César detuvo los lanzamientos de Pinilla y Alexis y el poste hizo el resto con el de Jara. La organizadora ya está en cuartos de final, donde le espera Colombia. Chile mereció el premio y se vuelve a marchar del Mundial en octavos de final y a manos del mismo rival que en Sudáfrica. Un equipo, el rojo, que ha enamorado en el presente campeonato y que abandona el mismo con la cabeza altísima.

Colombia accede a cuartos por primera vez

El rival de los brasileños no será otro que Colombia. La histórica victoria de la selección cafetera frente a Uruguay por 2-0 dio fe de ello. Los dos goles, obra de James Rodríguez, colocan al equipo de Pekerman entre los ocho mejores del planeta por primera vez en su historia. Lo hace, además, de una manera brillante, con cuatro victorias en otros tantos partidos y con once goles a favor.

La previa del choque estuvo marcada por la ausencia de Luis Suárez. El delantero del Liverpool, sancionado con 9 partidos y 4 meses al morder a Chiellini en un lance del Uruguay – Italia del pasado martes, dejó su puesto a Diego Forlán para que fuera éste el que ejerciera como acompañante de Cavani en la punta del ataque celeste. En el combinado amarillo, once de gala para asaltar una ronda a la que nunca antes se habían asomado: los cuartos de final.

Mucho respeto en ambas escuadras durante los momentos iniciales. La importancia del partido hizo que salieran, como suele decirse, a 'no perder', a asentarse en el terreno de juego y a no encontrarse con un marcador adverso demasiado pronto, algo que descoloca los planes y esquemas de cualquiera. Mucha alternancia en el dominio de la bola pero ninguna ocasión clara al principio. Pero, cuando se dispone de un jugador con el talento que atesora James Rodríguez, a veces basta con una sola oportunidad para ponerse por delante. Así ocurrió al filo de la media hora de juego. El goleador del Mónaco controló un balón con el pecho y antes de que cayera, dio la vuelta para golpearlo violentamente y hacer inútil la estirada de Muslera. Soberbio. Quizá el mejor gol del Mundial.

Continuó el curso del enfrentamiento tal y como lo había hecho con anterioridad a la obra de arte del '10' colombiano, sin acciones claras de gol pero ahora con los nervios a flor de piel. En un centro de Álvaro Pererira, Yepes derriba a Forlán pero el colegiado no señala nada. Difícil de ver, pero penalti. De ahí vino una discusión entre el central y el atacante que disolvió el propio árbitro antes de que la cosa fuera a mayores.

La resolución llega tras el descanso

Poco después de la reanudación, en el minuto 50, nuevo mordisco en contra de la doble campeona del Mundo. James Rodríguez volvió a hacer acto de presencia y remachó a placer luego de una dejada de Cuadrado al segundo palo de la meta de Muslera.

Con 2-0 en contra, el preparador uruguayo apostó por introducir un doble cambio y meter a Stuani y Ramírez en el verde. Su selección arriesgó y comenzó a tener ocasiones para meterse en la eliminatoria. A treinta minutos del final, el Cebolla Rodríguez probó a Ospina con un disparo lejano, pero el cancerbero respondió a tiempo. También hizo lo mismo ante los intentos de Cavani y Maxi Pereira, que se encontraron sendos rechaces en una posición franca para marcar.

La campeona del grupo C, consciente de la cercanía de los cuartos de final, dedicó el resto del tiempo a manejar la pelota intentando no apurarse, no cometer errores. Así lo hizo y, ante ello, acontecieron los primeros síntomas de impotencia en los jugadores rivales, como en el caso de Gastón Ramírez, que debió ser expulsado por propinar una patada a Armero sin ningún por qué.

Uruguay quiso y Colombia, además de ello, pudo. Llega el aroma del café para las rondas decisivas de Brasil 2014. Los muchachos de Pekerman, los mismos que han sabido reponerse tras el mazazo psicológico que suponía la lesión de un hombre tan importante como Radamel Falcao, se medirán a la anfitriona en el antepenúltimo partido. No lo van a hacer con el cartelón de cenicienta porque, por ahora, han desplegado un mejor juego y han obtenido mayores beneficios. Nada que temer y nada que perder para los colombianos. Todo lo contrario para los brasileños.