Los gazatíes arriesgan la vida por emigrar

El comisario de Política Europea de Vecindad, Štefan Füle ha mostrado su apoyo al trabajo que realiza ACNUR con los refugiados palestinos que viven en Cisjordania, Franja de Gaza, Líbano, Siria y Jordania. El resposable europeo ha dicho «la situación siria dificulta el trabajo en otras crisis de larga duración como Líbano y la Franja de Gaza». En esta última zona, muchas personas ponen en peligro su vida para intentar buscar trabajo en otros países.

Palestino con burro de carga
Palestino / Foto: Eva Barlett (IPS)

El severo bloqueo de Israel a la franja de Gaza está llevando a muchos jóvenes palestinos desempleados a adoptar medidas cada vez más extremas para obtener un medio de sustento. En busca de trabajo, algunos intentan entrar en Israel saltando la valla que separa a ese país de Gaza. Los pocos que procuran plantar la tierra cercana a la cerca reciben disparos de los soldados israelíes al otro lado de la frontera. Otros tratan de emigrar a Egipto a través de túneles subterráneos, pero muchos mueren cuando estos colapsan.

Un acuerdo entre Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica) y la israelí COGAT (Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios) permite a los gazatíes acceder a la mayor parte de la tierra arable en la llamada «zona de amortiguación». Ese límite, creado por Israel y que impide a los gazatíes acercarse a 300 metros de la frontera, se redujo a 100 metros gracias a este convenio.

Pero, a pesar del acuerdo Hamás-COGAT, «la situación sigue siendo volátil e impredecible, y los agricultores son extremadamente vulnerables», explica el activista Muhammad Suliman, de la organización de derechos humanos gazatí Al Mezan. «Los palestinos siguen recibiendo disparos y son asesinados cuando están dentro o cerca de la zona de amortiguación».

Mientras, marineros palestinos que trabajan dentro de la zona habilitada para la pesca, que el 21 de mayo se aumentó de tres a seis millas náuticas de la costa, en ocasiones son también atacados o arrestados por las fuerzas israelíes.

Obligados a depender de la ayuda

Aunque la desesperación económica de los residentes en Gaza se ha aliviado en parte por el incremento de la ayuda internacional, el desempleo sigue aumentando. La franja se ha convertido en uno de los lugares del mundo más dependientes de la asistencia externa. «Más de 85 por ciento de los gazatíes dependen de ella para sobrevivir, mientras que el desempleo afecta a 55 por ciento» de la población económicamente activa, detalla Suliman.

Chris Gunnes, portavoz de ACNUR en la zona, explica que «la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo pide donaciones a toda la comunidad internacional para ayudar económicamente a los gazatíes». «¿No sería mejor que Israel levantara su bloqueo y permitiera que los gazatíes fueran autosuficientes?», añade. «A menos que se levante el bloqueo y se permita que algunas de las personas más emprendedoras salgan de Gaza para hacer negocios, el territorio seguirá siendo cada vez más dependiente de la ayuda internacional».

Aumentan los ataques

Según Al Mezan, los ataques contra los pescadores de la franja aumentaron, paradójicamente, desde que Hamás e Israel acordaron un cese del fuego en noviembre. En la primera semana de mayo, Israel hundió seis barcos palestinos, dañó nueve generadores de energía y 41 faroles usados por los pescadores al faenar de noche. En total ha habido 13 incidentes separados, de ataques contra embarcaciones palestinas. Al Mezan señala que en la tercera semana de mayo israelíes dispararon con metralletas contra un grupo de barcos pesqueros cuando se encontraban cerca de la costa Beit Lahiya, en el norte de la franja. Los israelíes arrestaron a dos hombres, Mahmoud Zayid, de 27 años, y su hermano Khalid, de 25, que iban en una pequeña embarcación dentro de la zona permitida para la pesca y a apenas tres millas náuticas de la costa.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios subraya que, según los Acuerdos de Oslo, de 1993, los pescadores palestinos pueden navegar hasta alcanzar 20 millas náuticas de la costa. Desde que Israel impuso el bloqueo en 2006, el área se redujo a seis millas náuticas, con un efecto devastador. Ese año se capturaron 2.500 toneladas de sardinas, mientras que en 2012 se obtuvieron apenas 234.

Según la organización internacional Oxfam, las restricciones económicas impuestas por Israel están llevando a los gazatíes a arriesgar sus vidas saltando la valla fronteriza para cruzar a Israel en busca de trabajo, o atravesando los quebradizos túneles que llevan a Egipto. En un informe que realizó en colaboración con Oxfam, el grupo Al Mezan señala que, el año pasado, 101 palestinos intentaron cruzar la valla que separa Gaza de Israel, 53 de los cuales eran menores de 18 años. También en 2012, 18 palestinos murieron y 26 resultaron heridos cuando pretendían atravesar los túneles que van a Egipto.

El año pasado, el pescador Mahmoud y dos de sus amigos intentaron saltar la valla. Sus amigos murieron por disparos israelíes, pero él pudo escapar con una herida de bala en una pierna. El joven había perdido su empleo de tiempo parcial en un café, donde ganaba cuatro dólares al día. Desesperado por obtener un trabajo que le permitiera mantener a su familia, se arriesgó a emigrar a Israel.

Noventa palestinos, incluyendo a 11 niños y tres mujeres, han muerto en la zona de amortiguación en los últimos tres años y, como apunta Suliman, «si bien algunos de estos eran combatientes... la mayoría eran civiles».