Francia y Alemania retrasan la respuesta europea a la crisis

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, han convocado una segunda cumbre europea «como muy tarde el miércoles», ante las discrepancias de los dos gobiernos para dar una solución definitiva a la crisis en el Consejo Europeo del próximo domingo. Después de meses de conversaciones y anuncios sobre esa fecha decisiva para Europa, París y Berlín no han llegado a un acuerdo sobre la ampliación del fondo de rescate, la recapitalización de los bancos ni la participación privada en el rescate griego.

Merkel y Sarkozy en el Consejo Europeo de junio 2011
Merkel y Sarkozy en la cumbre europea de junio 2011 /Foto: Consejo UE

Al parecer, Merkel y Sarkozy han intentado aplazar la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la UE prevista para el día 23, pero el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy se ha negado. Era una fecha señalada en rojo en todos los calendarios políticos como el día de la respuesta europea a la crisis. Así se ha venido anunciando a bombo y platillo desde las instituciones comunitarias en los medios y en los foros internacionales. Europa se juega su credibilidad, ha dicho el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Dos días antes del acontecimiento, el globo europeo vuelve a deshincharse. Anoche un comunicado conjunto anunciaba que «Francia y Alemania han acordado que el conjunto de los elementos de esta respuesta global y ambiciosa se examinará de forma profunda en la cumbre del domingo para poder ser adoptada definitivamente por los jefes de Estado y de Gobierno en una segunda cumbre como muy tarde el miércoles».

Era la confirmación de que se mantienen las dificultades para consensuar el aumento de la capacidad del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, la recapitalización de la banca y las pérdidas del sector privado en el segundo rescate de Grecia, que afectaría a las entidades financieras francesas, sobre todo.

Hay un elemento añadido para el retraso. La canciller Merkel tiene que contar con el visto bueno del Bundestag para respaldar la ampliación del fondo de rescate y todavía no lo tiene.

El presidente del Consejo Europeo, en su carta de invitación a los líderes de los 27 para la cumbre del domingo relata la batería de temas previstos: «me gustaría que habláramos de déficit, de deudas y de reformas estructurales; de mecanismos de estabilización; del refuerzo del sistema bancario; de la coordinación y supervisión económica y fiscal y de la estructura de gobernanza de la zona euro». Habrá que hacer malabarismos políticos y mediáticos para aparentar que los 27 toman decisiones.